Paolo Maldini ha ofrecido en una entrevista en 'Corriere della Sera' nuevos detalles sobre su salida de la selección italiana y sobre el ambicioso proyecto que trató de poner en marcha durante su breve etapa al frente de la dirección deportiva. Entre sus principales objetivos estaba encontrar un técnico capaz de liderar una transformación profunda del fútbol italiano, y el nombre elegido fue nada menos que Pep Guardiola.
Según explica Maldini, el entrenador del Manchester City estuvo muy cerca de aceptar la propuesta. El contacto entre ambas partes llegó a ser mucho más profundo que una simple toma de contacto inicial. 'Con Guardiola estudiamos las plantillas, desde la Sub-17 hacia arriba', ha asegurado el exjugador del Milan, que también revela que el técnico 'incluso empezó a escribir las alineaciones'. Guardiola mostró una enorme predisposición para asumir el cargo: 'Guardiola nos dijo: dadme un euro menos de lo que cobraba el último seleccionador y estoy dispuesto'.
El plan de Maldini iba mucho más allá de elegir un nuevo seleccionador. Su intención era impulsar una auténtica reconstrucción del fútbol italiano, pero las diferencias con el presidente de la federación, Malagò, terminaron haciendo inviable el proyecto. Al considerar que ya no podía desarrollar sus funciones con la independencia acordada, Maldini decidió abandonar su puesto.
Una vez que Guardiola quedó fuera de la ecuación, Maldini tenía perfectamente definido quién debía ocupar el banquillo de Italia: Andrea Pirlo. Para él, el antiguo centrocampista reunía las condiciones necesarias para convertirse en el nuevo seleccionador y era el seleccionador ideal, pese a las dudas que generaba su experiencia en los banquillos. Maldini cuestiona precisamente ese argumento y pone como ejemplo a los dos últimos entrenadores que conquistaron un Mundial: '¿Qué currículum tenían los últimos dos entrenadores campeones del mundo, Scaloni y De la Fuente?'




