El Granada ha cambiado su enfoque en las últimas temporadas, pasando de tener jugadores destacados como Lucas Boyé o Gonzalo Villar a enfocarse en objetivos más humildes debido a la falta de músculo financiero. Esto ha llevado a la entidad a apostar por jugadores libres y de inferior categoría, una estrategia que ha funcionado en algunos casos, como con Manu Lama, Diallo, Alemañ y Fayé, pero que también conlleva riesgos.
En este verano, el club seguirá con este plan, incorporando jugadores con proyección y ambición como Víctor Moreno, así como piezas experimentadas como Jordi Cano. Estos refuerzos serán clave para el técnico Pacheta, quien deberá hacer frente a la austeridad que afecta no solo al primer equipo, sino también a otras áreas del club, incluyendo recortes en oficinas, el desmantelamiento del conjunto femenino y la reducción en la cantera.
Esta situación compleja obligará a Pacheta a exprimir al máximo los recursos disponibles, potenciando las virtudes del equipo y minimizando las carencias para intentar que el Granada se mantenga en el pelotón de cabeza y evite una temporada similar a la pasada, en la que los granadinos lucharon hasta el final.
El reto para el técnico burgalés es considerable, dado que los recortes en diferentes escalones del club pueden afectar negativamente el rendimiento deportivo. Sin embargo, la incorporación de jugadores como Víctor Moreno y Jordi Cano puede ser un punto de partida para intentar superar los obstáculos y alcanzar los objetivos de la temporada.





