El ascenso del Málaga a Primera División ha generado un gran impacto en el escenario deportivo y económico del club. Los derechos televisivos, la venta de entradas y el merchandising son algunos de los frentes que prometen ingresos superiores a los de las últimas temporadas. La Rosaleda se espera que vuelva a registrar llenos, la campaña de abonados está batiendo récords y el merchandising vive otro año de máximo rendimiento.
Las camisetas del equipo se han convertido en un termómetro de la fiebre blanquiazul. Desde la equipación retro de 2024, el Málaga ha encontrado un filón en sus prendas oficiales, generando expectación y ventas récord. José María Muñoz, administrador judicial del club, confirmó que se han vendido 17.600 camisetas entre todas las equipaciones presentadas esta temporada, superando con claridad los registros del pasado curso.
A estas 17.600 camisetas hay que sumar las más de 11.000 camisetas del homenaje a los abonados, lo que demuestra la respuesta masiva de la afición. Este dato es importante en el nuevo escenario económico del Málaga, donde cada ingreso cuenta. El club tiene ahora la oportunidad de explotar al máximo su masa social, que ha demostrado su capacidad de consumo alrededor de la entidad.
El 'ticketing' y el merchandising forman parte de la ecuación que utiliza LaLiga para determinar la capacidad económica de los clubes. El Málaga parte con una ventaja evidente, gracias a su afición numerosa, la demanda creciente y su marca con escaparate nacional e internacional. El salto de categoría también cambia el volumen de negocio, pasando de unos 5-6 millones de facturación a al menos 40 millones, con la posibilidad de alcanzar los 45 millones gracias a su audiencia y seguimiento.





