La selección argentina se prepara para vivir una jornada histórica con el último partido de Leo Messi con la camiseta albiceleste, pero la emoción no se limita únicamente al adiós del capitán. Nicolás Otamendi también anunció su despedida del combinado nacional con una sentida carta publicada en sus redes sociales.
El veterano defensor, uno de los referentes de esta exitosa generación argentina, confesó que el último entrenamiento le hizo comprender que estaba llegando al final de una etapa irrepetible.
"Hoy fue mi último entrenamiento con la camiseta de la Selección Argentina. Y aunque intenté vivirlo como un día más, supe desde el primer momento que nada volvería a ser igual", escribió.
Otamendi repasó los momentos más importantes de su recorrido con la Albiceleste, recordando tanto los éxitos como los momentos difíciles que ayudaron a forjar el carácter de un grupo que terminó conquistando el Mundial de Qatar en 2022.
"Mientras miraba la cancha, regresaron todos los recuerdos: los primeros pasos, las dificultades, las alegrías, las lágrimas, las victorias y también las derrotas que nos enseñaron a levantarnos una y otra vez", señaló.
El zaguero agradeció además el apoyo incondicional de los aficionados argentinos durante toda su trayectoria internacional y aseguró que representar a su país fue "uno de los mayores honores" de su vida deportiva.
Sin embargo, la parte más emotiva del mensaje estuvo reservada para Messi. Compañero suyo durante más de una década en la selección, Otamendi quiso rendir homenaje al futbolista que marcó una época en el fútbol mundial.
"Mañana es un día muy especial, porque va a ser el día del mejor jugador de todos los tiempos. Fue un privilegio ser parte de tu historia, enano".
Hoy fue mi último entrenamiento con la camiseta de la Selección Argentina. Y aunque intenté vivirlo como un día más, supe desde el primer momento que nada volvería a ser igual.
Mientras miraba la cancha, regresaron todos los recuerdos: los primeros pasos, las dificultades, las alegrías, las lágrimas, las victorias y también las derrotas que nos enseñaron a levantarnos una y otra vez. Cada rincón parecía guardar una historia, cada mirada traía una despedida y cada instante me recordaba todo lo que significó vestir estos colores.
Pero también me voy con una emoción difícil de explicar, porque representar a mi país fue mucho más que un sueño cumplido: fue uno de los mayores honores de mi vida.
Gracias, Argentina, por cada abrazo, cada canción, cada bandera y cada vez que el himno nos hizo sentir que no estábamos solos. Gracias por acompañarnos en los momentos felices y por sostenernos cuando las cosas no salían como esperábamos.
Hoy termina un entrenamiento, pero también se cierra una parte enorme de mi vida. Me llevo recuerdos que voy a guardar para siempre y un orgullo que no se apaga.
Mañana es un día muy especial, porque va ser el día del mejor jugador de todo los tiempos, fue un privilegio ser parte de tu historia enano.
Hasta siempre, Selección. Gracias por todo.





