Ekain Orobengoa volvió el viernes pasado a jugar con el Sanse un partido de LaLiga Hypermotion más de 10 meses después de que lo hiciera por última vez, al romperse el ligamento cruzado el 4 de octubre del pasado 2025 y haber estado desde entonces recuperándose. El regreso del atacante de Oiartzun le da a Jon Ansotegi alguna opción más para esa zona en la que, sobre todo si no está Gorka Carrera, no tiene muchos efectivos.
Orobengoa fue uno de los titulares más habituales del Sanse de Sergio Francisco, primero, y de Iosu Rivas, después, en la temporada 2024-25, la del ascenso a LaLiga Hypermotion, y ya en la categoría de plata también empezó contando para Jon Ansotegi, como lo prueba que participase en las primeras ocho jornadas, en cinco de ellas además como titular.
El 9 del segundo equipo txuriurdin, que también se acostumbró a jugar en banda por la gran irrupción de Gorka Carrera, vio el 4 de octubre en Granada como su sueño se paraba de golpe, al romperse el ligamento cruzado de su rodilla derecha, lesión que evidentemente le tuvo de baja todo lo que restaba de curso.
Orobengoa vio como poco después de sufrir esa grave lesión la Real le renovó hasta 2028 y ya cuando estaba en la parte final de la recuperación se llevó otra alegría igual o hasta mayor, cuando sus compañeros consiguieron la permanencia en LaLiga Hypermotion, lo que significaba que iba a poder seguir jugando en esa segunda categoría del fútbol nacional, como hizo ya el viernes pasado en la jornada inaugural, en Zubieta ante el Castellón.
Él y el resto del Sanse pelearán de nuevo por conseguir evitar otra vez el descenso, un objetivo al que querrá colaborar durante toda la temporada con los goles y asistencias que no pudo sumar en la pasada.





