Era difícilmente explicable que el Oporto presumiese de ir líder en Portugal con pleno de victorias... pero todavía no hubiese puntuado en Champions. Gabri Veiga, sin embargo, se encargó de liderar el despertar de los 'dragones' ante el Nápoles (4-1) con un gol y una asistencia. Samu sentenció transformando un penalti de Rafa Marín, que acabó expulsado.
La presencia de Martim Fernandes como lateral izquierdo fue la principal novedad en las filas de un Oporto donde Gabri Veiga y Borja Sainz fueron titulares... pero no Samu. Quién sí experimentó fue Allegri: ubicó a Vergara en el carril zurdo y reforzó el centro del campo con la presencia de Gilmour, Anguissa, McTominay y De Bruyne.Rafa Marín, como de costumbre, fue el líder de la retaguardia.
Farioli detectó que podía haber un agujero en la espalda de Vergara y, a los tres minutos de partido, Pepé trató de sacarle provecho. Su gol, sin embargo, fue anulado por fuera de juego. Borja Sainz, por su parte, buscó la escuadra recogiendo una segunda jugada tras un saque de esquina.
El Oporto, necesitado por empezar a sumar puntos, había salido a tumba abierta... y obtuvo premio. A los 11', Gabri Veiga sirvió un córner con música en dirección al punto de penalti y Bednarek, aunque entró demasiado solo, orientó su remate de forma inapelable. Es el quinto pase de gol que reparte el canterano del Celta en este primer tramo de temporada.
No se conformaba el Oporto, que llegó a reclamar un penalti por mando de Hojlund a la salida de un córner y rozó el 2-0 por medio de un falta botada por Gabri Veiga que se marchó rozando la madera. Espabiló el Nápoles. En el 36', le anularon un gol a De Bruyne por fuera de juego saliendo a la contra y, al filo del descanso, McTominay puso el empate tras dos grandes intervenciones previas de Diogo Costa.
El Oporto, a pesar del golpe, salió a afrontar la segunda parte con la misma actitud con la que arrancó el choque. El asedio estaba siendo constante y Gabri Veiga, después de estrellar un 'voleón' contra el larguero, resolvió mano a mano ante Meret en el 71' para volver a adelantar a los de Farioli. Celebró entre lágrimas su séptimo tanto del curso.
No le quedaba otra al Nápoles que irse al ataque... y el Oporto lo aprovechó para sentenciar el choque. En el 80', Kiwior anotó el 3-1 a la salida de un córner servido por Hwang-in Beom y, ya en el descuento, Rafa Marín cometió un penalti sobre Samu que él mismo se encargó de transformar. También iba con dedicatoria especial.




