El Juventud Torremolinos CF y el CDA Águilas FC cerraron la décima jornada del Grupo 2 de Primera Federación con un empate sin goles que supo a poco para ambos. Dos equipos atrapados en la parte baja de la clasificación necesitaban una victoria que les diera oxígeno, pero lo que salió de los noventa minutos fue un 0-0 que mantiene la tensión intacta en la zona de descenso.
Juventud de Torremolinos, 0: Javi Belman; Rodri (Óscar Buch, min.88), Mati Rosa, Martín Krug, Brozdanic, Max (Pau Pérez, min.46); Ángel Climent, Javi Mérida (Moubeke, min.75), Brandes (Cristian Rodríguez, min.46); Dorgu (Matiti, min.46) y Dioni.
Águilas Fútbol Club, 0: Salcedo; Johan Terranova, José Mas, Antonio Sánchez (Álex Revuelta, min.56), Fromsa, Héctor Pérez; Abenza, Yasser (Adri Heredia, min.73), Serpeta (Gonzalo Serrano, min.73), Josema (De Teresa, min.84) y Javi Castedo (Chris Martínez, min.84).
Árbitro: Guillermo Conejero Sánchez, del comité extremeño. Mostró la tarjeta amarilla a los locales Rodri (min.31), Mati Barboza (min.63), Ángel Climent (min.74) y Pau Pérez (min.82) y al visitante José Mas (min.91).
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de la Liga en el grupo 2 de Primera RFEF que se disputó en el El Pozuelo de Torremolinos ante un millar de espectadores.
Un partido de ocasiones repartidas y poca puntería
Las estadísticas dibujan un choque igualado, con el conjunto local llevando el peso del balón. El Juventud Torremolinos acaparó el 58% de la posesión, completó 204 pases acertados por los 109 de su rival y generó más peligro acumulado en los metros decisivos, reflejado en unos goles esperados de 0,87 frente a los 0,35 del Águilas.
Pero el dominio no se tradujo en el marcador. El equipo de casa disparó catorce veces, aunque solo tres remates encontraron la portería. El Águilas, más directo y con un juego apoyado en balones largos —su portero José Salcedo repartió hasta 33 pases en largo—, respondió con trece disparos propios, dos de ellos a puerta y, sobre todo, con dos balones estrellados en la madera. Esos dos envíos al palo, sumados a un remate de Sergio Sanchís contra el larguero y otro de José Manuel Raigal que también besó el metal, fueron lo más cerca que estuvo el gol de caer.
El momento más caliente del encuentro llegó pronto. En el minuto 22, una revisión del VAR acabó sin señalar penalti a favor del Juventud Torremolinos en una acción que involucró a Ifenna Dorgu. A partir de ahí, el partido se encrespó: cuatro amonestaciones vieron los locales —Rodri Ajegun, Matías Barboza, Ángel Climent y Pau Pérez— por una sola del lado visitante, para José Mas ya en el 90.
Los porteros, protagonistas
Si el 0-0 tuvo nombres propios, fueron los de los dos guardametas. José Salcedo firmó la mejor actuación individual del Águilas con una valoración de 7,1, tres paradas y un dato de goles evitados de 0,50 que resume su aportación en los momentos de apuro. Enfrente, Javier Belman sostuvo a los suyos con dos intervenciones y una nota idéntica de 7,1.
En el Juventud Torremolinos, el central panameño Martín Krug fue el mejor valorado de su equipo (7,6), con tres entradas ganadas y una regularidad defensiva que apuntaló la zaga. El lateral Matías Barboza (7,4) añadió recorrido y siete despejes, mientras que el capitán Dioni, pese a no ver portería, dejó tres pases clave como principal fuente creativa. El revulsivo Cristian Rodríguez, que entró al descanso, fue quien más elevó el nivel con un 7,7 de valoración, dos pases clave y mucha participación en la salida de balón.
En el Águilas, el centrocampista Antonio Sánchez (7,6) destacó por su solidez antes de ser sustituido en el 56, y Yasser El Arbaoui, también con un 7,6, fue el jugador más incisivo del ataque visitante: cuatro disparos y un pase clave antes de retirarse en el 73. Fromsa Lillo (7,5) completó un partido notable en el eje de la defensa.
Qué cambia (y qué no) en la clasificación
El reparto apenas alivia a dos equipos que viven instalados en la zona peligrosa. El Juventud Torremolinos ocupa la decimoctava plaza del Grupo 2 con 7 puntos, fruto de 1 victoria, 4 empates y 5 derrotas en diez jornadas, con un balance de 11 goles a favor y 20 en contra que delata su gran problema: la fragilidad defensiva. El sumar sin ganar se está convirtiendo en costumbre para un conjunto que acumula cuatro empates.
El Águilas, por su parte, es decimosexto con 8 puntos, pero su reparto de resultados es todavía más llamativo: 1 victoria, 5 empates y 4 derrotas. Cinco igualadas en diez partidos retratan a un equipo difícil de batir pero incapaz de rematar las faenas. Con 9 goles a favor, el ataque es su asignatura pendiente, y este 0-0 —en el que de nuevo generaron ocasiones sin convertirlas— vuelve a confirmarlo.
La distancia entre ambos y la zona de salvación es corta, lo que convierte cada punto en oro. Por arriba del grupo, el Villarreal B U23 y el Real Zaragoza marcan el ritmo empatados a 21 puntos, con el Real Murcia pegado a 19, una realidad a años luz de la que viven Torremolinos y Águilas.
El partido respondió al guion de dos equipos con urgencias que, llegado el momento de la verdad, no se atrevieron a arriesgarlo todo. El Juventud Torremolinos tuvo el balón pero le faltó profundidad en los últimos metros; el Águilas fue más vertical y rozó el premio en la madera hasta en un par de acciones, pero tampoco acertó. Las valoraciones de los porteros y los balones al palo resumen un choque en el que el gol estuvo siempre a punto de llegar y nunca llegó.
Para ambos, la sensación es agridulce. Un punto no hace daño, pero tampoco cura. Con la segunda vuelta acercándose, tanto Torremolinos como Águilas saben que necesitan transformar los empates en victorias si quieren abandonar la zona baja del Grupo 2. El reloj, en Primera Federación, nunca perdona.





