Como cuando reformas la casa y le pones un pañito de tu abuela a la mesa del salón. El Getafe está remodelando su estadio pero ha dejado en el Coliseum una viga vista para recordar de dónde viene. 1-0, con David Soria parando un penalti y Enes Ünal definiendo. Lo de siempre. El gol del turco le da tres puntos a los azulones en un partido en el que gestionaron el cansancio de la Conference, aguantaron los empujones del Racing y acabaron cerrando una semana perfecta.
¿Qué pasó en la primera parte? Pues pasaron 45 minutos. 47, para ser exactos. Y poco más. A Martínez Munuera se le calentó la mano, sacó tres amarillas casi seguidas en el 12', el 14' y el 16', y Canales chutó a puerta, muy escorado, obligando a Soria a despejar a córner. Y ya, porque los disparos lejanos del Getafe se fueron tan lejos de la portería que no merecen ni mención.
El segundo tiempo empezó con otro aire. El Racing empezó a encontrar a Canales, que demostró que sigue viendo el fútbol a ras de césped como si lo estuviera siguiendo por la cámara cenital del estadio. Y Canales empezó a encontrar a Iñigo Vicente e Iñigo Vicente encontró a Andrés Martín... que no fue capaz de controlar un balón que era una invitación de gol y le regaló el balón a David Soria.
Los de Bordalás respondieron al fogueo con fogueo. Terrats cabeceó cerquita del palo, Enes Ünal soltó un zapatazo que rozó el larguero y de nuevo Terrats, tras una acción preciosa en la frontal, hizo silbar el travesaño de la portería de Agirrezabala. El partido se abrió, Iñigo Vicente tuvo otra gran ocasión... y llegó la polémica.
Sazonov se excedió protegiendo la posición para que Salinas no llegase a un balón llovido, le golpeó en la cara y Martínez Munuera transformó la imprudencia en penalti. David Soria, que estaba de celebración, le negó el gol a Andrés Martín y la pausa de hidratación se convirtió en un subidón de energía y moral para los azulones, como se vio enseguida.
Andrés García combinó con Terrats, que le devolvió un balón perfecto para meter un pase de la muerte que Enes Ünal aprovechó para batir a Agirrezabala. El turco le da al Getafe un salto de calidad tremendo, un delantero a la altura del nuevo estadio y del fútbol europeo. Un regalo para Bordalás.
El Racing no fue capaz de levantarse del golpe y sigue aprendiendo lo que es competir en Primera después de tanto tiempo. El Getafe se recupera del palo de la primera jornada y cierra una semana de ensueño para decirle hola al futuro con la mejor de las caras.





