Jeremia Recoba vuelve a sentirse futbolista. Después de una temporada marcada por la lesión que sufrió en octubre y que le obligó a pasar prácticamente el curso en blanco, el atacante uruguayo encara la pretemporada con la ilusión de quien tiene una cuenta pendiente. En Las Palmas saben que recuperarlo supone mucho más que reincorporar a un jugador de la plantilla: significa volver a disponer de un futbolista diferente, con talento para desequilibrar, visión para generar ventajas y calidad para elevar el nivel ofensivo del equipo.
Aunque su nombre no figure entre las incorporaciones del mercado estival, el efecto que provoca su regreso es muy parecido al de un fichaje. Rubén de la Barrera recupera un recurso que apenas pudo utilizar Luis García el año pasado. El atacante afronta el verano sin las limitaciones físicas que condicionaron el último curso. Con el objetivo de dejar atrás los meses más difíciles de su carrera y volver a disfrutar sobre el césped, Recoba se presenta como una de las grandes noticias de la pretemporada amarilla.
Muy similar es la situación de Edward Cedeño. También aterrizó el pasado verano en la isla y, aunque participó bastante más que Recoba, acabó saliendo en el mercado invernal. Ni siquiera pudo debutar en el Albacete, ya que a los pocos días de llegar, tuvo que ser sometido a una cirugía en el tendón del recto femoral de la pierna derecha. El panameño también quiere recuperar su mejor versión y convencer al entrenador.





