La selección de Noruega protestó por el gol de Jude Bellingham, argumentando que el balón había tocado el cable de la cámara que cuelga del techo del estadio de Miami antes de ser controlado por Elliot Anderson y dar inicio al ataque que culminó en el empate 1-1. Sin embargo, la FIFA, tras analizar los datos del sensor del balón, negó que se hubiera producido tal toque.
El gol de Bellingham se produjo después de que el portero noruego Nyland lanzara un balón largo que, según Fox Sports, habría golpeado en el cable de la cámara. Aunque Nyland y otros jugadores noruegos, como Haaland, así como el seleccionador Solbakken, se quejaron al árbitro francés Turpin, éste no consideró válidas sus protestas.
La polémica parece haber quedado desactivada gracias a la tecnología. El chip insertado en el balón permite detectar cualquier toque, y según la FIFA, no hay evidencia de que el balón golpeara el cable. 'Hemos comprobado los datos y muestra que no hay un pico en el gráfico del sensor conectado al balón', aseguró la FIFA.
Pérez Burrull, árbitro de MARCADOR de RadioMARCA, apuntó que si el balón hubiera tocado el cable, el gol habría sido anulado gracias a la tecnología. Sin embargo, si solo hubo un pequeño roce, no habría sido suficiente para invalidar el gol.




