Una de las preguntas que más se repiten tras la tragedia de Jesús de Miguel en el Heliodoro Rodríguez López es por qué la ambulancia no accedió directamente al terreno de juego para atender al delantero del Tenerife después del brutal choque con Owono. La imagen del futbolista tendido sobre el césped, rodeado de los servicios médicos, mientras el vehículo medicalizado permanecía en el exterior del estadio, ha generado numerosas dudas entre los aficionados. La respuesta está en el protocolo de seguridad que tiene establecido el club blanquiazul para este tipo de situaciones.
El procedimiento habitual contempla que los futbolistas sean evacuados en camilla hasta la ambulancia, que permanece estacionada en la calle La Mutine, junto a la zona de vestuarios. Se trata de una vía que permite realizar el traslado de una manera más rápida y eficiente que introduciendo el vehículo sanitario en el interior del recinto. La disposición del estadio y las distancias que habría que recorrer condicionan este mecanismo, que prioriza la agilidad en la evacuación del paciente.
La entrada de una ambulancia al césped del Heliodoro no es, sin embargo, imposible. Existe una vía habilitada para ello, aunque es la única que permite conectar directamente el exterior con el terreno de juego. Se trata de la puerta situada en la grada de San Sebastián, junto a la avenida del mismo nombre. Ese acceso es el que se utiliza habitualmente, por ejemplo, durante el espectáculo de la llegada de los Reyes Magos al estadio cada 5 de enero, cuando Sus Majestades entran al césped para saludar a los niños congregados en la grada.
El protocolo contempla una única excepción para que el vehículo medicalizado pueda utilizar esa vía e ingresar directamente al terreno de juego. Se trata de aquellos supuestos en los que los médicos decretan un protocolo de inmovilización absoluta del paciente, una circunstancia que obliga a adaptar el procedimiento habitual de evacuación.
En el caso de Jesús de Miguel, esa situación no fue la que se activó. El delantero fue atendido inicialmente sobre el césped por los servicios sanitarios y, posteriormente, trasladado en camilla hasta la ambulancia medicalizada estacionada en el exterior del estadio. El vehículo sanitario entró marcha atrás por la puerta 17, dentro de propio recinto, y fue allí donde se practicaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar que permitieron recuperar su pulso antes de su traslado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
La explicación del procedimiento permite entender por qué el vehículo sanitario no accedió directamente al terreno de juego, aunque no reduce la dimensión de una tragedia que ha conmocionado al Tenerife y al fútbol español. La prioridad en aquellos minutos fue la atención de Jesús de Miguel y su evacuación al centro hospitalario, en una intervención que movilizó a los servicios médicos y que mantuvo en vilo a todo el Heliodoro.




