A días de la final entre España y Argentina, los precios de las entradas para el MetLife Stadium han alcanzado cifras desorbitadas. Un asiento de categoría 2 puede costar un mínimo de 7.380 dólares (6.450 euros), mientras que las localidades de categoría 1 pueden alcanzar los 19.995 dólares y las zonas delanteras llegan hasta los 32.970 dólares. La hospitalidad oficial puede costar aproximadamente 34.500 dólares por persona.
En el mercado de reventa autorizado por la FIFA, los precios han perdido cualquier contacto con la realidad. Meses atrás, aparecieron cuatro asientos detrás de una de las porterías anunciados por casi 2,3 millones de dólares cada uno. Aunque estos precios no necesariamente se han vendido, reflejan el mercado creado alrededor del partido.
La FIFA ha creado un sistema de precios variables que depende del momento en el que se compra, la disponibilidad y la demanda existente. Esto ha llevado a que dos aficionados sentados en zonas semejantes puedan haber pagado cantidades muy diferentes por asistir al mismo partido. Los paquetes de hospitalidad sustituyen la entrada por una 'experiencia' que incluye zonas de recepción, restauración y atención personalizada, y pueden alcanzar los 34.500 dólares.
La FIFA recibe dinero con la venta original de las entradas y también cobra una comisión del 15% en el mercado secundario oficial. Esto ha abierto una contradicción difícil de ignorar, ya que la entidad que debe ordenar y controlar el mercado es, al mismo tiempo, una de las principales beneficiadas por el aumento de los precios. La FIFA sostiene que no decide cuánto pide cada usuario en su plataforma de reventa, pero cobra un porcentaje sobre esa cantidad.
La situación ha llevado a la apertura de investigaciones por parte de las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey, que buscan determinar si las prácticas de venta de la FIFA para los partidos disputados en el MetLife Stadium han sido fraudulentas. El Tribunal Regional de Frankfurt también ha concedido una medida cautelar que obliga a la FIFA a informar al comprador de la identidad y la dirección de los vendedores que actúan con carácter comercial.




