Ousmane Dembélé es uno de los jugadores más destacados de la selección francesa en el Mundial, aunque a menudo se encuentra en la sombra de otros nombres como Mbappé. Sin embargo, sus números en el torneo son impresionantes: cinco goles y dos asistencias, lo que lo convierte en uno de los jugadores más influyentes de su equipo.
La carrera de Dembélé en el Mundial no comenzó de la mejor manera. En su debut contra Senegal, no encontró su ritmo y recibió críticas por su actuación. Sin embargo, con el tiempo, ha ido ganando confianza y ha encontrado su lugar en el equipo. Su gol contra Marruecos fue un ejemplo perfecto de su evolución, ya que demostró su capacidad para trabajar en conjunto con Mbappé y aprovechar los espacios en el campo.
La influencia de Dembélé en el equipo francés va más allá de sus actuaciones en el campo. Se ha convertido en una de las voces más respetadas del vestuario y en uno de los referentes absolutos de su generación. Con diez años de experiencia en la selección francesa, Dembélé ha madurado y ahora es uno de los líderes del equipo.
Sus números en el Mundial son históricos para él. Nunca había tenido un papel tan determinante en una Copa del Mundo. En Rusia 2018, levantó la Copa del Mundo, pero apenas disputó cuatro partidos y no marcó ni asistió. En Qatar 2022, fue titular en los siete encuentros de Francia, pero no anotó goles. Ahora, antes incluso de las semifinales, ya suma seis partidos, cinco goles y dos asistencias, lo que lo convierte en uno de los jugadores más importantes de su equipo.




