El triunfo en Granada ha devuelto aire al Andorra después de cinco derrotas consecutivas. Más allá de los tres puntos, Nacho Quintana considera que el equipo dio un paso adelante en una faceta que había echado en falta durante las últimas jornadas: competir. "Nos hacía falta cambiar la dinámica y creo que una victoria fuera de casa en un campo como el de Granada nos ha venido muy bien", explicó el atacante, que puso el foco en los duelos y en "el otro fútbol". "Nos venía costando un poco ganar duelos, competir, y creo que estuvimos muy bien y dimos un paso adelante en eso", ha añadido.
El cambio de dibujo de Carles Manso tampoco es, a ojos del toledano, la principal explicación de la reacción. "Estamos buscando cuál es la mejor forma de jugar. El equipo se sintió bien, pero también nos sentimos bien con el 4-3-3. Era una cuestión de confianza más que del sistema", aseguró. La prioridad, pues, era mucho más sencilla: "Necesitábamos competir, ganar y, a partir de ahí, seguir creciendo". Ahora espera que el Nuevo los Cármenes marque un antes y un después: "Ojalá sea un punto de inflexión y el equipo empiece a ganar de manera continuada".
En todo caso, una de las tareas pendientes continúa siendo el balón parado. En este punto, Quintana ha reconocido su importancia después de los problemas sufridos en las últimas jornadas y ha considerado que el Andorra debe progresar en las dos áreas. "Es una parte muy importante del fútbol hoy en día y, si no estás bien ahí, te va a costar mucho más. Es una asignatura para mejorar tanto en ataque como en defensa", ha mencionado en este sentido. El siguiente examen será el Sabadell, un rival que Quintana ya conoce y ante el que espera otro partido exigente en el apartado físico. "Es un conjunto muy fuerte en los duelos. Se basa en ganarlos y en ser vertical", advirtió.





