Nacho Gil está de vuelta. Sin molestias. Recuperado y listo para ayudar a que el Tenerife cambie una dinámica de resultados que el vestuario no considera aún preocupante, pero sí mejorable. El valenciano ejerció de portavoz y ofreció su diagnóstico sobre el pequeño bache por el que atraviesa el equipo. A su juicio a los isleños les falta ese punto de intensidad que los convirtió en uno de los conjuntos más fiables en las primeras jornadas del campeonato. “Esto es fútbol y las rachas existen”, resumió recordando que el curso pasado, en Primera RFEF, también vivieron un tramo similar al actual por estas fechas. “Somos un equipo que cuando no va al límite se nos nota mucho”, admitió.
La explicación de buena parte de los problemas recientes pasa porque al Tenerife “se le reconoce como un equipo fiable atrás y que concede poquito”, dijo antes de añadir que el camino más corto para volver a ese escenario “pasa por el trabajo diario y por cambiarlo en los entrenamientos”.
El Girona ya aparece en el horizonte como una amenaza para el próximo lunes en su visita al Heliodoro. “Esta pequeña mala racha la podemos cambiar contra ellos. Está claro que ahora toca corregir, olvidar lo de Córdoba y que el Girona pague los platos rotos”.
Nacho Gil está preparado para regresar a la titularidad ante los catalanes y espera acercarse lo antes posible a su mejor versión. “Cervera solo me pide que sea yo con balón y que atrás ayude todo lo que pueda. Le doy la razón porque, hoy en día, cualquier equipo te pasa por encima si no defienden los once. Personalmente, trato de centrarme en ganar duelos y en ser fuerte porque, cuando vamos todos al límite, somos un equipo difícil de ganar. Tenemos que recuperar esa versión porque, si lo conseguimos, no creo que pasemos problemas”, dijo esperanzado.
El mediapunta valenciano también confesó que, durante toda su carrera, ha tratado de combatir la etiqueta de que los futbolistas sin tanta estatura sufren cuando les toca defender. “Me ha hecho más fuerte que no me tiren la baza de que ahí me cuesta por ser pequeño. El fútbol actual es muy físico y todos tienen que defender. Trato de fijarme en lo que hace Raphinha en el Barça porque es el primero en defender y en demostrarle a sus compañeros que ese es el camino”, concluyó.





