Bernardo Silva ya se entrena en Valdebebas a las órdenes de Mourinho. Pese a que el luso estaba en el mercado tras acabar contrato con el City y era conocido su deseo de jugar en España, la opción del Real Madrid no aparecía en el horizonte. Fue precisamente la llegada de Mou lo que cambió todo, hasta el punto de dar calabazas al Atlético ante la insistencia del luso para que le acompañara en su segunda aventura de blanco. También el Barça se quedó con las ganas.
Para Mourinho, Bernardo Silva puede ser la versión 2.0 de Modric, pese a no ser dos jugadores del mismo corte. Fue Mou quien en su día pidió el fichaje de croata al Real Madrid, que lo sacó del Tottenhan no sin dificultades, como ha hecho ahora con su compatriota. Sin embargo, el luso ha ido evolucionando a lo largo de los años con Guardiola, donde se convirtió, además de capitán, en el chico para todo de Pep.
El luso puede jugar por la derecha, donde comenzó como extremo en sus inicios, para ir mutando con el paso de los años porque ya no es tan rápido, pero garantiza calidad en la posesión del balón. También puede ser interior derecho, jugar de 10 y ayudar en la salida y al juego en la medular, como hacía en el City para echar una mano a Rodri, con quien volverá a coincidir en el Madrid salvo sorpresa.
Mou insistió en Bernardo Silva porque sabía que era un jugador de rendimiento inmediato. Pero además le sirve también como un elemento de cohesión en un grupo que desde la marcha de Modric, Kroos, ahora Nacho o Benzema y ahora Carvajal no ha tenido líderes dentro y fuera del campo. Valverde es ahora el primer capitán y Mou le va a pedir también que dé un paso al frente en este sentido, Vinicius el segundo y entra ahora Courtois, que puede ser clave también para esta función.




