Durante su etapa dirigiendo al Real Madrid, José Mourinho disputó ocho partidos como visitante frente al Barcelona. Su balance global en el feudo catalán se resolvió con dos victorias, tres empates y tres derrotas, incluyendo escenarios tan variados como la Liga, la Copa del Rey o la Liga de Campeones.
La primera visita liguera del entrenador de Setúbal al coliseo barcelonista acabó con una dura derrota por cinco goles a cero. Aquella goleada encajada en noviembre de 2010 supuso el mayor tropiezo de su carrera deportiva, en un duelo repleto de tensión que terminó con expulsiones.
El primer triunfo de Mourinho en el feudo azulgrana llegó en abril de 2012 tras imponerse por un gol a dos. Esta importante victoria liguera, cimentada con los tantos de Khedira y Cristiano Ronaldo, resultó determinante para certificar matemáticamente la conquista del campeonato nacional de esa temporada.
Posteriormente, en febrero de 2013, el conjunto blanco volvió a asaltar el feudo barcelonista con un contundente uno a tres en Copa. Aquel gran partido sirvió para certificar el pase a la final del torneo del KO tras haber firmado un valioso empate en el choque previo.





