Mourinho ha elegido bando. Y es el de Vinicius. El entrenador portugués no solo salió públicamente en defensa del brasileño después del partido contra el Espanyol. También habló con él en privado para trasladarle un mensaje inequívoco: Está y estará siempre con él. El crack brasileño, recién renovado por el Madrid, apenas ha empezado a trabajar con Mourinho en esta nueva etapa pero ya sabe que tiene al entrenador de su lado como escudo anti-balas.
El partido de Cornellà no cambia esa consideración. Vinicius no tuvo su mejor noche, estuvo demasiado pendiente de los enfrentamientos con los rivales, recibió una amarilla y acabó entrando en una dinámica que Mourinho quiere ayudarle a controlar. Pero una actuación por debajo de lo esperado no altera la valoración del entrenador. Mucho menos después de un solo partido. El portugués entiende, además, que Vinicius necesita sentirse respaldado en un contexto en el que vuelve a estar en el centro de todas las miradas. Los abucheos, los silbidos y los insultos que recibió durante el encuentro contra el Espanyol fueron constantes y el técnico no quiso dejar pasar la oportunidad de defender públicamente a su jugador.
“Vini no es un santo, pero lo que le hacen es demasiado”, dijo Mourinho. Y fue todavía más lejos al denunciar una situación que, a su juicio, se repite con el brasileño: “Tiene ya un formato, tiene algo que se repite entre adversarios. Primero le doy yo, ahora le das tú; ahora le doy yo, ahora le das tú. Si yo cojo una amarilla, le das tú. Salgo yo, que tengo amarilla, entra uno sin amarilla y le da. Es una frustración para él”. El portugués habló también de “bullying” desde las gradas y los rivales: “Estamos en una era social de antibullying, con Vini estamos todavía en el bullying del adversario y del público”.
No fue una defensa destinada a justificar todo lo que haga el brasileño. Mourinho sabe que Vinicius tiene que controlar sus emociones y evitar que las provocaciones le aparten del partido. Pero una cosa es exigirle que mejore ese aspecto y otra muy diferente cuestionar su importancia. Mourinho no tiene ninguna duda sobre Vinicius. Y quiso que el futbolista lo supiera también en privado.
Después de las críticas aparecidas tras el estreno liguero, el técnico habló con él para trasladarle tranquilidad y confianza. Para Mourinho, Vinicius es una pieza fundamental del equipo que está construyendo porque necesita futbolistas capaces de romper partidos. Extremos que no tengan miedo de recibir abiertos, encarar, atacar al lateral y obligar a toda una defensa a retroceder. En esa descripción encaja Vinicius a la perfección. Su movilidad libera espacios para Mbappé, Bellingham y el resto de los atacantes. Y su capacidad para jugar a campo abierto convierte cualquier recuperación en una amenaza.
Pero hay algo más que Mourinho valora especialmente: el carácter. El técnico portugués quiere un Madrid competitivo, agresivo, ambicioso. Un equipo que no se conforme. Y entiende que Vinicius representa buena parte de ese ADN. Su personalidad, su hambre, su capacidad para asumir responsabilidad y su obsesión por ser decisivo forman parte de las características que Mourinho pretende potenciar, no apagar.
Por eso el entrenador no interpreta el primer partido de Vini como una señal de alarma. Al contrario. Sabe que la temporada acaba de empezar, que el brasileño todavía tiene margen para mejorar físicamente y que su rendimiento irá creciendo conforme aumenten los minutos, la confianza y el entendimiento con sus compañeros. La cuestión, para Mourinho, no es si Vinicius va a ser importante. La cuestión es hasta dónde puede llevarlo. Una de las grandes misiones del portugués durante esta temporada será precisamente esa: maximizar las virtudes de sus futbolistas y conseguir que alcancen un nivel todavía superior. Y con Vini, el reto es especialmente atractivo.




