José Mourinho ofreció una extensa rueda de prensa en Valdebebas. El tema de Mbappé se llevó buena parte de la misma, como se esperaba salió en defensa del delantero y lo achacó todo a una campaña de los medios. Pero también admitió esta vez que hay que mejorar. Si tras la derrota en el derbi se centró más en los errores arbitrales, esta vez sí que dejó claro que no todo puede ceñirse a eso y que en estos últimos días ha buscado en Valdebebas corregir algunas cosas con vistas al partido de mañana ante el Villarreal.
"Hemos encontrado cosas que tenemos, obviamente, que mejorar. Y cuando se habla de ‘mejorar’, no significa tanto que se tenga que cambiar alguna cosa drásticamente. Hay cosas que se pueden mejorar haciendo tic-tic y lo hemos hecho. Lo estamos haciendo. Ayer y mismamente antes de ayer, sin tener a todos los jugadores, hemos trabajado en estos aspectos. Y obviamente que tenemos cosas que mejorar. Yo, como entrenador, no me cierro en decir ‘hemos perdido contra el Atlético de Madrid porque el partido tendría que haber sido 11 vs 9 y ha sido 11 vs 11′", comentó Mou.
Para empezar, Mou sabe que el medio campo no ha logrado dominar como él quiere todos los partidos. Ya se sabe que sus equipos no tienen la obsesión del balón de otros entrenadores, como se vio ya con Ancelotti, pero el Madrid ha alternado casi todos sus partidos con fases de control y otras de puro descontrol. Tchouaméni y Valverde en la sala de máquinas ha sido sus última apuesta, pero necesita de más apoyo. Hasta ahora Güler ha sido el tercer hombre con Bellingham más de enganche de Mbappé y Vini. Camavinga, muy revitalizado con Zidane, Thiago Pitarch, ya recuperado y con ritmo de juego tras el parón, son algunas alternativas. Otra es el propio Bernardo Silva para dar más control.
El Madrid necesita llegar demasiado para hacer goles. Sus fases de buen juego y de dominio no se han visto reflejadas en el marcador. Mbappé ha sido el que ha sostenido al equipo con los goles, respaldado por Bellingham, que más cerca del área ha recuperado su olfato, y las apariciones milagrosas de Espí. La falta de pegada se acusa sobre todo por el apagón de Vinicius. El propio entrenador se ha extendido en la rueda de prensa sobre la situación del brasileño, admitiendo que no está en su mejor momento pero que aplicar una meritocracia pura y dura no es siempre la receta. Su labor por tanto es recuperarle a través de la confianza y del trabajo sin castigo, al menos durante algo más de tiempo. "Merece ser ayudado", dijo.
Mou ha detectado que también el Madrid sufre en defensa, pero no lo atribuye probablemente a la línea de cuatro y no señala a los centrales, -Konaté, Rüdiger y Huijsen son los que más han aparecido-, ni tampoco a Dumfries o Cucurella, los más habituales. Ni siquiera por el penalti de Huijsen, que nace de un balón largo a la espalda del central. Hancko sale cómodo con la pelota jugada hasta casi el medio campo y envía el centro también sin oposición, aún el Madrid con once en el campo. Mou trata en la media de lo posible en mantener la presión alta y un ritmo alto para que el rival no acabe encerrando a su equipo, algo que ha sucedido más de la cuenta, ni que tampoco tenga facilidad para salir jugando deste atrás. Quiere más recuperación y ganar más duelos.




