Luka Modric, con 40 años, sigue demostrando su calidad en el campo y decidiendo partidos. En el encuentro ante Ghana, dio la asistencia del gol que permitió a Croacia clasificarse para los dieciseisavos de final. Este detalle de calidad mantiene con vida a una selección acostumbrada a competir hasta el límite y le permite escribir otra página en la historia de los Mundiales.
Con 40 años y 292 días, Modric se convirtió en el asistente más veterano en la historia de la Copa del Mundo, superando el récord que Edin Dzeko había establecido unos días antes. Detrás de él quedan nombres como Thiago Silva, Roger Milla o Fritz Walter.
El próximo reto para Modric y Croacia es el partido contra Portugal en los dieciseisavos de final, donde se enfrentará a Cristiano Ronaldo. Este partido puede tener un significado especial, ya que uno de los dos continuará soñando con el Mundial, mientras que el otro probablemente pondrá fin a su última participación en el torneo.
Después del encuentro, Modric reflexionó sobre su carrera y la presión que conlleva jugar en la selección. Afirmó que, aunque intenta disfrutar, no es fácil debido a la enorme presión y las expectativas que se tienen sobre el equipo. Sin embargo, sigue encontrando motivos para seguir adelante y liderar a su equipo con ejemplo.





