Si el Milan pasó de luchar por el Scudetto a quedarse fuera de Champions el curso pasado fue por la ausencia de Modric en la recta final por una fractura en el pómulo. A dos semanas de cumplir 41 años, renovado por un año más, sigue cogiendo ritmo tras disputar el Mundial. Arrancó como suplente ante el Torino... y los de Amorim desatascaron su visita al Torino (1-2) en el momento que saltó al verde.
Amorim ya había alertado en la previa que Alphadjo Cisse le había cautivado durante la pretemporada y, con Leao fuera, formó línea de mediapuntas junto a Loftus-Cheek por delante de Pulisic. Debutaron Mario Gila y Gonçalo Ramos, mientras Diego Moreira esperaba en el banquillo. Jashari y Yunus Musah, titulares en el doble pivote mientras Modric y Rabiot siguen cogiendo rodaje.
Cisse quiso corresponder a la confianza de Amorim y trató de mostrarse durante los primeros compases. De hecho, la mayoría de jugadores en el Milan trataron de encontrarlo 'flotando' en zona de tres cuartos. Saúl Coco, sin embargo, fue ajustando cada vez mejor en los saltos con el pase de los minutos.
El cansancio fue haciendo mella en el joven jugador italiano, que la última temporada militó como cedido en el Catanzaro. Fue Chukwueze quien más desequilibrio generó con sus arrancadas desde el sector derecho. No sufrió el Milan. Ni una intervención realizó Maignan. Pero, desde un remate de cabeza forzado por parte de Cisse a los 32', no volvió a crear peligro.
Necesitaba ajustar el avispero Amorim y, antes de que se cumpliese la hora de partido, solicitó los servicios de Modric y un Rabiot que se ubicó unos metros más arriba de lo que solía hacer con Allegri. De inmediato, Cisse recibió en banda izquierda y buscó un centro que Vlasic cortó con la mano dentro del área. Se revisó en el VAR, pero Luca Zufferli no señaló penalti.
La entrada de Modric aclaró las ideas en el Milan. Fue el hombre que inició la jugada el 0-1 a cargo del joven Cissé... y limpió la acción del 0-2 convertido por Rabiot. Todo, en cuestión de dos minutos. No sabemos cuál será el momento en el que decida parar. Pero, mientras dure, hay que seguir disfrutando de Luka. A Che Adams, eso sí, le dio tiempo a maquillar el resultado en el descuento con un remate de volea a la media vuelta que competirá con el de Calhanoglu por el gol de la jornada.





