Mikel Merino es uno de esos futbolistas que son oro para sus equipos y entrenadores. Luis de la Fuente apostó por él para el Mundial a pesar de una lesión en el pie izquierdo, y su apuesta se vio recompensada con un gol de oro contra Portugal en octavos de final. El seleccionador dijo que habría ido a buscarle en brazos si hubiera sido necesario, destacando su valor incalculable dentro del equipo.
La jugada del gol a Portugal muestra las habilidades de Merino, quien se levantó rápido después de sufrir una falta, vio la opción de sacar ventaja, asoció con sus compañeros, leyó la jugada y batió al portero con un toque de calidad. Su recorrido como jugador ha pasado por muchas zonas del campo, y en cada una ha dado soluciones a sus entrenadores.
Merino se formó como centrocampista de ida y vuelta, pero en el Borussia Dortmund se inventó como central de emergencia bajo la dirección de Tuchel. Esto no pasó inadvertido en la selección, donde Albert Celades, entonces seleccionador sub 21, destacó su clarividencia y capacidad para jugar en muchas posiciones. Su polivalencia nunca ha restado valores al jugador del centro del campo que es, y ha demostrado ser una alternativa valiosa en diferentes posiciones.
Javi Martínez, el único campeón del mundo navarro hasta la fecha, explica que los cambios de posición han hecho a Merino más fuerte mentalmente. También valora la mezcla de fútbol que lleva Mikel en su formación, desde la escuela española hasta su paso por Alemania, Newcastle, la Real y el Arsenal. Con estos poderes, Mikel Merino se presenta el 10 de julio de 2026, fecha especial para los navarros y el deporte español, coincidiendo con la primera victoria de Miguel Indurain en el Tour de 1989.




