El Mallorca ha establecido un nuevo récord en la gestión económica de los equipos recién descendidos, al ingresar 64,2 millones de euros en ventas, la cifra más alta del siglo para un club en esta situación. Esta cantidad supera con creces la recaudación de otros equipos que también descendieron en el pasado, como el Villarreal en 2012, que obtuvo 39,2 millones de euros.
El Villarreal, en su momento, utilizó esas ganancias para construir un nuevo proyecto en torno a jugadores clave como Marcos Senna, Bruno Soriano y Cani, quienes decidieron quedarse con el equipo para intentar devolverlo a la élite. En ese entonces, los castellonenses vendieron a varios jugadores, incluyendo a Nilmar, Marco Ruben, Borja Valero y Gonzalo Rodríguez, entre otros.
En el caso del Mallorca, las ventas más destacadas incluyen la de Muriqi al Fenerbaçhe por 15,5 millones de euros, y la de Samú Costa al Al-Nassr por 22 millones de euros, lo que lo convierte en el segundo traspaso más caro de la historia del club. Además, el Mallorca ha obtenido importantes ingresos con las ventas de Jan Virgili al Brujas por 12 millones, Leo Román al Deportivo de A Coruña por 9 millones, Pablo Maffeo al Olympiacos por 2,7 millones y Cyle Larin al Southampton por 3 millones.
Estas cifras ponen de relieve el gran valor de los jugadores que formaban parte del equipo en el momento del descenso, lo que genera preguntas sobre cómo se pudo perder la categoría con tal talento en la plantilla. Los aficionados siguen sin entender cómo se pudo producir este resultado con jugadores como Muriqi, quien fue el segundo máximo goleador del campeonato con 23 goles.





