La selección española ha demostrado ser un muro para todos los contrincantes en el Mundial, permitiendo a sus rivales un xG de solo 0.30 por partido, el más bajo de cualquier equipo en una sola edición desde que se registran datos en los últimos 60 años. Ningún jugador, ni siquiera Messi, Cristiano, Mbappé, Olise o Dembélé, ha podido causar problemas a La Roja.
En la final, Messi no apareció y no tocó ni una sola vez el balón en el área de España. La Roja frenó al crack albiceleste desde el principio del encuentro. En el primer cuarto de hora, el argentino solo dio un toque y fue el saque inicial. España controlaba totalmente el juego.
En semifinales, España dio una exhibición contra Francia, desactivando a Mbappé, que no remató a puerta ni una sola vez y solo tocó 37 veces el balón, solo siete de ellas en el área rival. La Roja no le dio opción a correr y generar el caos.
La selección española ha demostrado que el equipo está por encima de todo, y que la solidez y la unidad son clave para frenar a los cracks. De la Fuente, el seleccionador, ha sido el guía y el ideólogo de esta España, y ha explicado que "lo que no es bueno para el panal, no es bueno para la abeja
que el equipo es más importante que los individuos.



