No se puede continuar como propietario de un club si una afición no quiere. Si la masa social: la de abonados y la de simpatizantes que van ocasionalmente al campo, se plantan ante el propietario, eso acaba antes o después con la salida del propietario, vendiendo sus acciones.
Ayer se suspendió el partido del Rayo-Athletic porque su afición dejó claro que no quiere a su propietario. No entro en los detalles; simplemente describo h





