Al charlar con Unai Marrero por primera vez desde la final de Copa, en la que fue el héroe de la victoria de la Real, al parar dos penaltis en la tanda decisiva, es inevitable echar la vista atrás y recordar en MARCA algunos momentos de lo pasado hace aún sólo cinco meses.
PREGUNTA. Me dicen que todavía hay gente que le saluda con un ¡qué pasa!, su expresión tras parar los dos penaltis de la final ganada…
RESPUESTA. (Risas) Todavía hay alguno que me lo dice de vez en cuando, pero creo que eso ya ha pasado y todo ha vuelto a la normalidad, aunque es verdad que tras la final soy un poco más conocido. Trato de ser el mismo Unai de siempre, con los mismos valores, con los mismos planes y la misma gente, como tomar el café con mis amigos, porque siempre me ha gustado estar cerca de los míos y así va a seguir.
P. Estamos en una temporada nueva y ya ha jugado en LaLiga y la Europa League, pero tan sólo cinco meses después será inevitable que le vengan recuerdos de esa final de Copa en la que fue le héroe del título, ¿no?
R. Sí, sí que me acuerdo, nos vamos a acordar de esos momentos todos los que sentimos mucho la Real, pero es cierto que ya hay que ir dando paso a otras cosas, a otros objetivos que tenemos. Cuando fue más reciente, sí que vi varias veces las imágenes de lo que pasó, porque son muy bonitas, pero ya están en la mochila de mis memorias y ya está.
P. ¿Qué recuerdos le vienen más a la mente?
R. Me vienen muchos, pero sobre todo el ver, después de ganar la final, mirar a la grada y ver a tanta gente de la Real eufórica, riendo o llorando, pero de alegría. Ese día hicimos feliz a mucha gente y eso es lo más bonito que te puede dar el fútbol. Después fueron días de muchos sentimientos, de no asimilar aún lo grande de lo que habíamos hecho, y por eso exploté en el homenaje en el pueblo, me derrumbé y solté todas las emociones con las lágrimas.
P. Diga la verdad, ¿cuándo se ha dado cuenta del impacto social que tuvo su actuación?
R. El primer mes después del título. Antes la gente era más discreta conmigo y después no tanto, pero fue por algo bueno, ojalá pase más veces.
P. ¿Qué se ha quedado de recuerdo de la final y qué ha regalado?
R. Mira me acuerdo que tiré los guantes a la grada, así que alguien los tendrá, no sé quien. También le di la camiseta de la final a un amigo mío del pueblo, que es de las personas que más sienten la Real y sé que le haría ilusión, y yo me quedé con un trozo de red, la mini copa, la medalla y el trofeo de MVP. Y mi cuadrilla me regaló un libro muy bonito con toda la historia de la Copa, desde el primer partido a la final, estoy muy agradecido de los amigos que tengo.





