El mercado de fichajes cerró sus puertas en agosto, pero en La Rosaleda el trabajo continúa. El Málaga mantiene abierta la posibilidad de incorporar a un futbolista que se encuentre sin equipo, aunque en Martiricos tienen claro que no habrá prisas ni movimientos simplemente para completar la plantilla.
La dirección deportiva ya valoró diferentes alternativas durante los últimos días del mercado ordinario. Sin embargo, ninguna terminó de convencer. El principal problema estaba en el espacio disponible dentro de la plantilla, aunque también existían dudas importantes sobre algunos de los futbolistas que fueron puestos sobre la mesa.
Entre los nombres que llegaron a La Rosaleda apareció el de Carles Pérez. El extremo fue ofrecido al conjunto blanquiazul antes del cierre del mercado, pero finalmente el Málaga decidió no dar el paso y el jugador terminó recalando en el Girona. También se estudiaron varias opciones de futbolistas sub-23, en un escenario en el que el club confiaba todavía en poder recuperar a Ochoa antes de lo que finalmente parece que ocurrirá. Su regreso, como mínimo, no se espera hasta enero.
Ahora el Málaga continúa revisando el mercado de agentes libres, aunque las dudas aumentan a medida que se analizan los diferentes perfiles disponibles. La intención es reforzar al equipo, pero Loren Juarros ha marcado una línea muy clara: solo llegará alguien si realmente puede elevar el nivel de la plantilla.
Juanfran Funes tampoco ha querido convertir la llegada de un refuerzo en una exigencia. "Es una situación compleja. Lo importante es que venga alguien que pueda ayudar a los demás. En el momento en el que estamos, no es fácil", explicó el técnico malaguista la última vez que fue cuestionado sobre esta posibilidad.
El entrenador no aprieta y la dirección deportiva trabaja sin urgencias. Loren Juarros y Capote siguen pendientes de cualquier oportunidad que pueda aparecer, aunque por ahora el mercado no ofrece demasiadas opciones que terminen de encajar. Según informó Radio MARCA Málaga, el club se ha dado un margen de aproximadamente dos semanas para seguir analizando la situación antes de tomar una decisión definitiva.





