El Málaga se ve obligado a acelerar su operación de ventas debido a la necesidad de reducir su plantilla y cumplir con los límites salariales. El club cuenta con 26 jugadores con dorsal del primer equipo, lo que obliga a realizar al menos una salida tras la incorporación de Salinas.
La lista de jugadores evaluados para su posible marcha es amplia y cuenta con nombres como Dani Sánchez, Lobete, Juanpe, Moussa Diarra o Haitam. La inactividad y las lesiones han sido un obstáculo para algunos de estos jugadores, lo que complica su posible traspaso.
En el caso de Juanpe y Moussa, su situación es particularmente complicada debido a sus lesiones de larga duración y la falta de minutos en los partidos. Ambos jugadores tienen contrato hasta junio de 2028, lo que hace difícil encontrar una solución que beneficie a todas las partes involucradas.
La rescisión de los contratos de estos jugadores no es una opción viable debido al alto coste de los finiquitos, que también afectaría al límite salarial del club. Por lo tanto, el Málaga debe buscar alternativas para resolver la situación de estos jugadores y cumplir con los objetivos de la temporada.





