Hay derrotas que duelen más por cómo se producen que por el resultado. Siempre he sido de los que prefieren perder un partido por 4-0 antes que encadenar cuatro derrotas por la mínima. Y lo ocurrido en el Santiago Bernabéu debe analizarse precisamente desde esa perspectiva.
El Málaga CF sabía de antemano que su regreso a Primera División no iba a ser sencillo. El calendario tampoco ha ayudado a un equipo recién ascendido que, en sus primeras jorna





