En el fútbol no hay milagros. El trabajo da sus frutos y en Italia el ejemplo de la Lazio está generando admiración. En un mundo de fichajes de tres cifras y presupuestos imposibles, el equipo romano ha encontrado una estabilidad y un equilibrio que ha sabido transmitir al terreno de juego. Ahora mismo los capitalinos pelean con el Inter de Milán la punta de la tabla en la Serie A. Fácil de decir pero complicado de lograr. Las miradas en Italia y en el resto de la Europa futbolística van más allá. Entrenador, jugadores, presidencia, pero sobre todo una figura que ha sabido entender la filosofía del club e instaurarla en cada recodo del mismo: su director deportivo Angelo Fabiani.
Sin una palabra más alta que la otra, el italiano ha conjuntado una plantilla de presente y futuro con varios principios básicos. De hecho una mirada rápida le da un balance positivo entre ingresos y gastos de más de 20 millones de euros, algo complicado de encontrar en los equipos que dominan las clasificaciones de las principales ligas europeas. El método Fabiani, como así lo llaman en los corrillos del fútbol italiano, se basa en la captación de talento, las relaciones internacionales, la capacidad negociadora y la colaboración con el cuerpo técnico y la propiedad. La defensa del patrimonio de la Lazio, la evolución del valor de la plantilla, revalorización de los jugadores, plusvalías y sostenibilidad de las operaciones. Parece sencillo, pero, obviamente, no lo es.
La Lazio no es el único caso en Europa de equipos bien trabajados desde sus direcciones deportivas y que están logando éxito. En Italia es complicado encontrar ejemplos de ese estilo. Ha brillado el nuevo Como de Cesc, pero con una inversión importante en fichajes mezcla de juventud y veteranía que les está dando sus frutos. Tampoco pasa desapercibido el estilo de trabajo del Monza, que se ha sabido mover de maravilla en el mercado, pero al que los resultados le están tardando en llegar. En España hay equipo con apuestas claras como La Real Sociedad que siguen un camino recto y suelen ser equilibrados en ventas millonarias y buenos refuerzos. En Premier es más complicado encontrar un equipo dentro de la cordura económica a expensas del súper Aston Villa que lleva dos años ingresando más de lo que gasta y siendo campeón y jugando la Champions.,
Fabiani, en la Lazio, ha sabido mover el mercado y con las últimas ventas importantes, como la del canterano Gila al Milan por 30 millones de euros o las del pasado mes de enero de Mattéo Guendouzi al Fenerbahce o de Taty Castellanos al Weshamt, metió en cartera cerca de 100 millones que ha sabido manejar para reforzar el bloque con jugadores de menor coste pero mayor rendimiento como Dia, Frattesi, Pinamonti, Sutalo, Leite o el propio Alfonso Pedraza, al que captó con tiempo y logró adelantarse a otros equipos europeos que también estaban detrás del lateral español que quedaba libre en Villarreal.
En este escenario, la figura de Fabiani, que acaba contrato como director deportivo del club romano el 30 de junio de 2027, representa un seguro de vida para una Lazio que necesitaba un empujón desde dentro y lo está logrando. Luchar contra Inter, Milan, Juve o Napoli con sus grandes inversiones económicas no es sencilla, pero la Lazio lo está logrando y el método Fabiani tien gran parte de culpa.





