El derbi deja algo más que una derrota en el Real Madrid. El conjunto blanco sale del Metropolitano tocado y, sobre todo, con una clasificación que empieza a exigirle una reacción inmediata. Después de sumar 15 de los primeros 21 puntos posibles, el Madrid se queda a seis puntos del Barcelona y, además, pierde la segunda plaza en favor del Atlético, que con su victoria adelanta a su vecino y se coloca con 16 puntos, uno más que los blancos.
La distancia con el Barça empieza a ser considerable pese a que la temporada apenas ha comenzado. El conjunto azulgrana cuenta sus partidos por victorias y ya ha abierto una brecha de seis puntos respecto al Madrid. Un escenario que aumenta la presión sobre el equipo de Mourinho, que había firmado un aceptable arranque de campeonato pero que ha sufrido dos derrotas en sus siete primeras jornadas. El tropiezo del Metropolitano, además, deja malas sensaciones por la imagen ofrecida ante un Atlético que fue superior durante buena parte del encuentro.
Y lo peor para el Madrid es que el calendario no concede demasiado margen para recuperar el aliento. El parón por los compromisos internacionales permitirá detenerse, analizar lo sucedido, pero no entrenar con el grupo. Y a la vuelta espera un mes de octubre que puede marcar el rumbo del equipo tanto en Liga como en Champions.
El primer examen será el Villarreal en el Bernabéu el 10 de octubre. Apenas cuatro días después, el Madrid viajará a Italia para enfrentarse a la Roma en Champions, antes de recibir al Sevilla el día 18. Y ahí empezará una semana especialmente exigente: el RB Leipzig visitará el Bernabéu el 21 de octubre y sólo cuatro días después llegará el gran examen, el Clásico ante el Barcelona en el Camp Nou, el 25 de octubre.
Cinco partidos en apenas 16 días y con muy poco margen para el error. Especialmente en Liga, donde Villarreal, Sevilla y Barcelona pondrán a prueba la capacidad de reacción de un Madrid que necesita evitar que la distancia con la cabeza siga creciendo. En Europa tampoco habrá descanso: Roma y Leipzig aparecen en mitad de ese exigente tramo después de que el equipo blanco arrancara la Champions con victoria frente al Inter (2-1).
Todas las miradas apuntan especialmente al 25 de octubre. El Madrid terminará su particular cuesta de octubre en el Camp Nou y, con la clasificación actual, el Clásico adquiere ya una dimensión enorme. Quedan todavía varias jornadas por delante y la distancia puede cambiar, pero los seis puntos que ahora separan a Barcelona y Real Madrid convierten ese encuentro en una fecha marcada en rojo.
El Barça ha comenzado lanzado y el Madrid acaba de recibir su primer golpe serio de la temporada. El parón llega en un momento oportuno para Mourinho y los suyos, pero a la vuelta no habrá tiempo para experimentos: octubre examinará de verdad al nuevo Real Madrid.




