La pausa de hidratación de la primera parte dejó una de las imágenes más llamativas del partido Sevilla - Valencia cuando el entrenador del equipo local, Luis García Plaza, mostró abiertamente su malestar con la presencia de un micrófono demasiado cerca de la charla táctica que pretendía mantener con sus jugadores.
La escena se produjo mientras los futbolistas aprovechaban el parón para recibir instrucciones en la línea de banda. En ese momento, una pértiga de sonido, se aproximó a la zona donde el técnico se disponía a hablar con sus hombres. Luis García Plaza advirtió rápidamente la situación y se detuvo momentáneamente antes de comenzar sus explicaciones.
El entrenador observó en varias ocasiones tanto a la cámara de televisión como al profesional encargado de sostener la pértiga. Tras comprobar que ambos seguían situados cerca del corrillo de jugadores, decidió cambiar de ubicación la conversación. Con evidente gesto de disgusto, llamó a sus futbolistas para alejarse de la zona en la que se encontraba el micrófono y les indicó: "¡Venid para acá!".
Sin embargo, el episodio no terminó ahí. Una vez desplazado el grupo, Luis García Plaza quiso dejar constancia de su enfado de forma pública. Mirando hacia arriba, en dirección al propio micrófono y consciente de que sus palabras iban a ser captadas por la realización televisiva, alzó la voz para protestar por la situación.
"¡Es que no quiero que se entere el equipo contrario de lo que voy a decir, ya está, solo eso!", exclamó el técnico en dos ocasiones, insistiendo en su disgusto con que una conversación de carácter táctico pudiera ser recogida por el sonido ambiente de la retransmisión.
El técnico cerró el corrillo en torno a él y comenzó su charla explicando cómo estaba dispuesto el Valencia, pero luego bajó el volumen de la voz y no se oyó nada más de forma inteligible.





