El CD Lugo confirmó su condición de líder destacado del Grupo 1 de la Primera Federación con una victoria de autoridad por 3-1 sobre la UD Logroñés en el Anxo Carro, en un choque entre los dos mejores equipos de la categoría que terminó con un futbolista menos por bando. Lo que prometía ser un duelo de altura se decantó pronto del lado local y acabó sentenciado desde el punto de penalti, dejando a los de Borja Fernández como únicos invictos del grupo.
3.- CD Lugo: Marc Martínez, Rufo, Kike Hermoso (Pascual, m.46), Pol Moreno, Pere Haro (Simón Luca, m.59), Parrilla (Kevin Presa, m.80), Ulloa, Arturo Palma, Chiqui (Morchiladze, m.70), Mo Dauda (Godoy, m.59), Álex Costa.
1.- UD Logroñés: Fermín, Navarro, Adrián, Manu Pedre, Camacho (Ba, m.77), Miguel Marí (Rivero, m.70), Latif Issman (Zabala, m.70), Miguelete (Amigo, m.63), Anai, Santana, Berto (Baselga, m.63).
Goles: 1-0, m.9: Chiqui. 2-0, m.39: Chiqui. 2-1, m.45: Anai. 3-1, m.69: Godoy (penalti).
Árbitro: Antonio Sánchez Sánchez (Madrid). Expulsó a Álex Costa (m.45) y a Manu Pedre (m.19), ambos con roja directa. Amonestó a Kike Hermoso, Pol Moreno por el Lugo y a Miguelete, Adrián, Zabala por la UD Logroñés.
Incidencias: Partido disputado en el estadio Anxo Carro.
Castellano, el nombre de la jornada
El protagonista absoluto fue Óscar Castellano, autor de los dos primeros tantos y firmante de una exhibición que quedó reflejada en una nota de 9,2, la más alta del encuentro. El centrocampista abrió el marcador en el minuto 9 tras asistencia del mexicano Arturo Palma, adelantando a los locales cuando el partido apenas se había asentado.
El guion dio un giro decisivo en el minuto 19: Manuel Pedreño vio la tarjeta roja —decisión confirmada tras revisión del VAR un minuto después—, dejando al Logroñés con diez jugadores durante más de setenta minutos. El visitante, lejos de encerrarse, siguió pisando el área rival, pero fue el Lugo quien golpeó de nuevo. En el 39, Castellano firmó su doblete asistido por Rufino Lucero, que completó una actuación sobresaliente desde la defensa (nota de 7,6, un gol asistido, seis intercepciones y tres entradas).
El Logroñés tuvo su momento justo antes del descanso. En el minuto 45, Anai Morales recortó distancias para poner el 2-1 y devolver cierta vida a un partido que parecía encarrilado. La alegría riojana duró poco: en ese mismo minuto, Álex Costa fue expulsado por el Lugo —de nuevo con intervención del VAR—, igualando las fuerzas numéricas a diez contra diez de cara a la segunda mitad.
La sentencia desde los once metros
Con el marcador en el 2-1 al descanso, el duelo quedó abierto, pero el Lugo supo gestionar la reanudación con oficio. Borja Fernández movió el banquillo y uno de sus cambios resultó determinante: Alan Godoy, que había entrado en el minuto 59, transformó un penalti en el 69 para firmar el definitivo 3-1. La pena máxima llegó de la mano de Arturo Palma, que la provocó —fue el jugador que recibió la falta— en una acción que Sergio Camacho acabó pagando. Godoy, pese a jugar solo 31 minutos, se marchó con una nota de 7,7 y dos disparos a puerta.
Dominio en el juego y en las estadísticas
Los números respaldan la superioridad local. El Lugo acabó con un 55% de posesión, 13 remates por 9 de su rival y, sobre todo, siete disparos entre los tres palos frente a los tres del Logroñés. En el apartado defensivo, los gallegos ganaron el 62% de los duelos y sumaron 16 intercepciones por solo 7 de los visitantes. El meta Marc Martínez apenas tuvo que intervenir en dos ocasiones, mientras que su homólogo Fermín Sobrón firmó cuatro paradas, síntoma de un partido en el que el Logroñés tuvo que achicar más agua de la que pudo generar en ataque.
Curiosamente, el conjunto riojano acumuló más entradas al último tercio (68 por 34), pero esa presencia ofensiva no se tradujo en ocasiones claras: el Lugo dispuso de dos grandes ocasiones y las marcó ambas, mientras que el Logroñés transformó la única que generó. En el reparto de notas destacó también Palma (7,7), artífice de un gol y del penalti, y Alberto Ulloa (7,3) en la medular local. Por el Logroñés, el goleador Anai Morales (7,1) y el revulsivo Quique Rivero (7,4) fueron lo más reseñable de una tarde para olvidar en lo colectivo.
Implicaciones en la clasificación
El resultado tiene una lectura inmediata en lo más alto del Grupo 1. El CD Lugo alcanza los 19 puntos tras siete jornadas con un balance de seis victorias, un empate y ninguna derrota, consolidándose como líder y único equipo invicto del grupo. Su diferencia de goles (+8, con 12 a favor y 4 en contra) refuerza la solidez de un bloque que combina pegada y rigor atrás.
La UD Logroñés, por su parte, encaja su primera derrota del curso y se queda en 16 puntos (cinco victorias, un empate y una derrota), manteniéndose segunda pero cediendo terreno respecto al liderato, que ahora queda a tres puntos. El golpe no la descuelga —conserva tres de ventaja sobre el Racing de Ferrol, tercero con 13—, pero sí confirma que el Lugo marca el ritmo en la zona noble. Por detrás, un pelotón apretadísimo con Athletic Club B, CP Cacereño, Mirandés, Zamora CF, Cultural Leonesa y SD Ponferradina entre los 11 y 12 puntos mantiene el grupo comprimido y promete una lucha intensa por las plazas de privilegio.
El Anxo Carro se despidió con la sensación de estar ante un líder fiable, capaz de resolver un partido exigente incluso con un hombre menos durante toda la segunda parte. La figura de Óscar Castellano, con su doblete, y la aportación desde el banquillo de Alan Godoy dibujan a un Lugo con recursos para sostener la cima. El Logroñés, pese al tropiezo, sigue siendo un rival de temer en cuanto recupere pegada; su capacidad goleadora (16 tantos, la mejor cifra del grupo) invita a pensar que la reacción no tardará. De momento, el pulso por el Grupo 1 tiene un claro mandamás, y lleva el escudo del CD Lugo.





