Los hijos de Iker Casillas y Sara Carbonero, Martín y Lucas Casillas, de 12 y 10 años respectivamente y ambos porteros, abandonan el Real Madrid rumbo al Leganés. Se va al equipo pepinero buscando un proyecto de formación más adecuado.
Tras dos años en La Fábrica, después de empezar en el Pozuelo, ambos cambian el club blanco por el Leganés tras una decisión tomada por ellos mismos y su entorno.
Ambos, además, habían destacado en diferentes torneos. Martín, por ejemplo, lo hizo en el Mundial Sub-12 de Brunete; Lucas, por su parte, en una tanda de penaltis ante el Barcelona en la que atajó varios penaltis.





