Olise dio los tres puntos a Francia en un partido marcado por la revolución de Zidane. El técnico francés, obligado a encontrar un sustituto para Mbappé, convirtió su casting en una rotación masiva y solo Maignan y Lacroix repitieron respecto al duelo ante Turquía. Enfrente aparecía una nueva Bélgica, con van Bommel al frente y todavía lejos de aquella generación dorada, aunque con supervivientes como De Bruyne o Tielemans. Los 'Diablos Rojos' también llegaban con una victoria bajo el brazo, cosechada ante una Italia muy pobre. Pero el rival que tenían delante era muy diferente.
Ante las suplencias de Olise y Dembélé, fue Doué quien tomó el mando del ataque galo. En un once en el que debutaban hasta tres jugadores (Jacquet, Diouf y Da Cunha), además de Lepaul, que apenas había tenido minutos contra los turcos, Francia salió decidida a hacerse con el balón, con Camavinga como timonel.
En el 11’ llegó la primera gran ocasión francesa. Doué se marcó un vals ante la defensa belga, caracoleando con la calidad que ya acostumbra hasta encontrar el espacio para sacar el disparo, que terminó estrellándose en el larguero. Apenas cinco minutos después, Lepaul se giró con un gran movimiento para rematar un centro del extremo del PSG, aunque sin encontrar portería.
La réplica local llegó en el 17’. De Bruyne encontró a De Ketelaere, pero el atacante no consiguió conectar con el balón cuando ya tenía a Maignan vencido. Los galos volvieron a rozar el gol en el 26’, después de una triple ocasión que terminó con Lavia sacando bajo palos el disparo de Kalulu. El partido se fue igualando y los de 'Zizou' perdieron protagonismo con el paso de los minutos. De Bruyne estuvo cerca de aprovecharlo en el 36’, cuando buscó la escuadra con un disparo que se marchó por muy poco.
Francia pisó el acelerador tras el descanso y acumuló ocasiones en apenas cinco minutos. En el 51’, Doué volvió a probar desde lejos, aunque su disparo se marchó fuera. Dos minutos después, Da Cunha estrelló el balón en el palo con otro lanzamiento desde la distancia. Y en el 56’, Doué obligó a Lammens a intervenir para evitar el gol. En el rechace, Lepaul no consiguió dirigir el balón hacia la portería. Bélgica sufría.
Pero los 'Diablos Rojos' también tenían algo que decir. En el 72’, Lukebakio obligó a intervenir a Maignan con un disparo que puso de nuevo a prueba al meta francés. Zidane buscó entonces más pólvora dando entrada a Dembélé, Olise y Cherki. El partido transcurría tranquilo, camino del tramo final, hasta que Olise se inventó una gran diagonal, recorriendo más de medio campo antes de batir a Lammens y darle la victoria a Francia. El tanto desató la locura en el banquillo galo y Zidane celebró de forma efusiva su segundo triunfo como seleccionador.





