Un minuto como titular bastó para entender qué tiene en la cabeza Lamine Yamal en este Mundial. La primera pelota que tocó fue para encarar a su par, acelerar y encender a la grada del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Lo que durante el calentamiento había sido un clamor cada vez que los gigantes videomarcadores aparecían el 19 de España, creció desde la primera acción del duelo ante los saudíes.
A los 10 minutos de partido, estalló el estadio. Desde la banda izquierda, Mikel Oyarzabal mandó un pase cruzado perfecto que atravesó todos los obstáculos saudíes. En el segundo palo apareció Lamine Yamal para marcar, algo que no hacía España en un Mundial desde el gol de Morata a Japón en el tercer partido de la fase de grupos de Qatar, 299 minutos. Era la presentación de Lamine Yamal en su primera titularidad mundialista.
Superada la barrera del primer gol y la primera victoria, Lamine entra de lleno en la pelea por todo en este Mundial. Ganar a la primera lo hicieron Pelé (1958), Zidane (1998) o Mbappé (2018). A Messi le costó cinco Mundiales. Otros gigantes (Cruyff, Di Stéfano, Platini...) nunca lo lograron. Muchas de las opciones españolas pasan por un Lamine Yamal brillante como el de la Euro.
La siguiente parada es en Guadalajara. Ante una selección dos veces campeona del mundo y una defensa de dientes afilados. Uruguay, agobiada por sus dos empates, necesita arriesgar. Un escenario ideal para un Lamine Yamal rebosante de moral tras el partido ante Arabia. "¡Vamos a por más! ¡Viva España!", lanzó aún sobre el césped de la casa de los Atlanta Falcons. Su mirada está en el cielo.





