En el partido entre Canadá y Qatar, se produjo una de las escenas más crueles del fútbol. Ismael Koné, jugador del Sassuolo, sufrió una dura lesión tras una entrada de Modibo y tuvo que ser retirado en camilla y con una máscara de oxígeno. La lesión se produjo en el minuto 51, cuando Koné y Madibo se disputaron una pelota en el costado izquierdo del campo.
La entrada de Modibo causó una fractura de tibia en Koné, aunque cuando salió del terreno de juego se encontraba estable y consciente. La gravedad de la lesión se reflejó en la reacción de los jugadores que se encontraban cerca, que se llevaron las manos a la cabeza al ver la lesión.
Después de la retirada de Koné, Madibo fue expulsado por el colegiado y el encuentro se reanudó sin problemas. En el minuto 64, Nathan Saliba, el recambio de Koné, anotó el cuarto gol y se lo dedicó a su compañero sacando una camiseta de él y besándola.
La lesión de Koné es la más grave que se ha producido hasta ahora en el Mundial. El partido sigue su curso con Canadá en cabeza y con preocupación por el jugador, que será trasladado al hospital. El marcador actual es de 6-0, la mayor goleada de una selección norteamericana en un Mundial.





