Inglaterra se enfrentó a un muro defensivo en su partido contra Ghana, que se dedicó a 'nadar y guardar la ropa' bajo la dirección del experimentado entrenador Carlos Queiroz. A pesar de que el partido no fue especialmente emocionante, la segunda parte se animó un poco más gracias al empuje inglés. Sin embargo, los africanos volvieron a mostrar su capacidad para resistir y defender, lo que les permitió mantener el marcador en cero.
El dominio inglés no se tradujo en victoria, ya que solo tres de sus 19 disparos fueron entre los tres palos, a pesar de tener el 78% de posesión. Inglaterra no está en una situación dramática, ya que cuenta con 4 puntos y puede asegurar el primer lugar en su grupo si gana a Panamá en la última jornada. Sin embargo, no fue el mejor partido para los ingleses, que vieron cómo Bellingham era sustituido y no podían encontrar la forma de superar la defensa ghanesa.
Ghana, por su parte, se encuentra en una buena posición en el grupo, con un gol en dos partidos y cero goles en contra. Su defensa, dirigida por Thomas y con la ayuda de Senaya en la banda derecha, fue casi impenetrable para los ingleses. El entrenador Carlos Queiroz ha impreso un gran orden y disciplina táctica a su equipo, lo que les permite resistir a equipos más fuertes.
La estadística de posesión de Inglaterra fue notable, con un 88% de posesión en los primeros diez minutos y un 80% en todo el primer tiempo. Sin embargo, esto no se tradujo en oportunidades claras de gol. Carlos Queiroz, con su experiencia en cinco mundiales consecutivos, demostró una vez más su capacidad para sorprender a los equipos más fuertes.





