La influencia del torneo más importante del fútbol en la elección del Balón de Oro es un tema de debate. Históricamente, la Copa del Mundo ha impulsado candidaturas, pero no ha sido una garantía de éxito. De hecho, la organización del premio ha recordado que, desde 1995, sólo cuatro de los siete ganadores en años de Mundial también fueron campeones del mundo.
El Balón de Oro recuerda que, para ganar el premio, hay que haber sido el mejor jugador de la temporada, no solo del Mundial. Esto vuelve a situar en la conversación a futbolistas como Khvicha Kvaratskhelia, ausente del Mundial pero autor de una de las temporadas más completas del fútbol europeo. Kvaratskhelia firmó una campaña sobresaliente con el Paris Saint-Germain, registrando 19 goles y 10 asistencias en 48 partidos.
Su candidatura al Balón de Oro se construyó, sobre todo, en la Champions League, competición en la que terminó con 10 goles y seis asistencias en 16 encuentros y fue elegido 'Mejor Jugador de la Temporada' de la UEFA Champions League. Kvaratskhelia participó directamente en 10 goles en la competición y provocó el penalti que permitió al PSG igualar el encuentro antes de conquistar la primera Champions League de su historia.
Un precedente histórico que refuerza la idea de que Kvaratskhelia puede ganar el Balón de Oro es el caso de Kevin Keegan, quien conquistó el premio en 1978 después de una extraordinaria temporada con el Hamburgo, a pesar de que Inglaterra no se había clasificado para la Copa del Mundo. Casi medio siglo después, la reflexión vuelve a ser la misma: si el Balón de Oro debe reconocer al mejor futbolista de toda la temporada, la candidatura de Khvicha Kvaratskhelia mantiene argumentos suficientes para seguir entre las grandes favoritas al galardón.




