Jürgen Klopp ha vivido uno de los días más especiales de su carrera en Fráncfort, donde se ha presentado oficialmente como nuevo seleccionador de Alemania. Con 59 años, el técnico no ha podido ocultar la emoción del momento y ha confesado que es un "gran honor" estar al frente de la Mannschaft.
Klopp ha dejado claro que su filosofía es de compromiso total desde el primer minuto y ha marcado distancias con la imagen de un simple gestor de convocatorias. También ha hablado de sus expectativas de futuro, asegurando que este es el punto culminante de su carrera y que no se plantea ningún proyecto profesional posterior a su etapa al frente de la selección alemana.
El técnico alemán ha sido realista al analizar la distancia que separa a Alemania de las grandes potencias del momento, como Francia, pero ha matizado que "aún podemos ganar". También ha avanzado parte de su hoja de ruta inmediata, empezando por el contacto directo con los futbolistas antes de su primer partido al mando.
Klopp ha prometido un estilo de juego "audaz" y "que todos disfruten", aunque ha advertido que "no siempre tiene éxito de inmediato". También ha reconocido querer "involucrarse profundamente en las estructuras" del fútbol alemán, con el objetivo de devolver a la selección a la cima del panorama internacional.




