Kang-in Lee se ha convertido en una cuestión de Estado tanto para el Atlético de Madrid como para Corea del Sur. En el club madrileño, su fichaje por 35 millones de euros fijos más cinco en variables al PSG le convierte en el elegido para cubrir el vacío dejado por Griezmann, mientras que en su país natal, a pesar de ser un ídolo nacional, debe cumplir con sus obligaciones ciudadanas antes de empezar su carrera en el Metropolitano.
Después de que se anunciara su fichaje, se espera que Kang-in Lee se una a las filas de Simeone, pero de momento debe permanecer en Corea del Sur debido a las leyes de la República. Aunque se le concedió la exención del servicio militar gracias a la conquista de los Juegos Asiáticos de 2023 con la selección, aún debe superar algunos trámites para obtener la renovación de su permiso de viaje al extranjero.
La incorporación de Kang-in Lee al equipo está pendiente de la aprobación de la Administración, lo que impide conocer con certeza cuándo podrá unirse al equipo. Si no se produce antes del jueves, es posible que deba esperar a la visita del Atlético a Seúl la semana siguiente. Mientras tanto, el jugador trabaja a distancia para mantener su condición física, siguiendo las pautas físicas y nutricionales del club rojiblanco y entrenando con un entrenador personal en las instalaciones del FC Seoul.
La situación de Kang-in Lee es un tema ajeno a la capacidad de maniobra del Atlético, pero el club está trabajando para que su unión a la plantilla no se vea afectada en el plano físico. Con la esperanza de que el visto bueno de la Administración llegue lo antes posible, el equipo rojiblanco aguarda con interés la incorporación de su nuevo fichaje.




