Aunque esto no es cómo acaba y sí cómo termina, el dato es demoledor: tras empatar con Paises Bajos (1-1) y perder con Grecia (0-1), Jürgen Klopp se ha convertido en el seleccionador con peor arranque en la historia de la Selección de Alemania. Sepp Herberger (1937) y Helmut Schön (1965) ya habían empezado sin victoria tras dos jornadas... pero al menos ellos habían empatado ambos partidos.
"Ya sabía antes de venir aquí que el fútbol alemán no se encuentra actualmente en su mejor momento y que Jürgen Klopp no iba a llegar y resolver todos los problemas con un simple gesto de la mano. Si alguien no lo sabía, ahora ya lo sabe. Los avances nunca son lo suficientemente grandes. Las cosas nunca suceden lo suficientemente rápido. Pero, con el tiempo, en un futuro próximo, llegará un momento en el que cualquier rival tendrá dificultades para enfrentarse a nosotros", declaraba, en tercera persona, el ex entrenador del Liverpool.
La situación de Alemania es delicada y no triunfar con la 'Mannschaft' no descalabra automáticamente una carrera como entrenador. Que se lo digan a Hansi Flick, que fue muy criticado, apenas estuvo 25 partidos como seleccionador y ahora ha construido un equipo tremendamente dominante en Barcelona.
Pero es evidente que Alemania tiene muchos problemas. Una situación similar a la que vive Italia... aunque al menos los germanos sí han estado en las últimas tres Copas del Mundo. "Ya no somos un equipo de primera categoría. Ahora solo somos un equipo mediocre. Ya no contamos con jugadores que marquen la diferencia. Incluso Grecia tiene a Karetsas, Tzolis y Pavlidis; para mí, esos son jugadores que marcan la diferencia. Esperemos que Jürgen Klopp consiga formar un equipo capaz de practicar el fútbol de Klopp", analizaba Schweinsteiger en la TV alemana tras el descalabro de Alemania ante los helenos.
"No hay motivo para que caiga en la depresión y diga: “Somos muy malos”. No lo somos. Pero tampoco somos tan buenos", analizaba Klopp en la versión 'smart' de aquella mítica frase de Manolo Preciado.
"Si queréis criticar a alguien, criticadme a mí. Dejad que los nuevos jugadores se desarrollen. Los jugadores consolidados son jugadores de primer nivel en sus clubes y cuentan con mi apoyo. Criticadme a mí si queréis, pero no a los chicos. No hace falta destrozarlo todo por completo. Me sorprendió que algunas personas abuchearan. El futuro es tan prometedor como lo hagamos nosotros. Lo afrontaremos con todo lo que tenemos. Seguiremos por este camino", cerraba su análisis Jürgen. Tiene ahora dos partidos más para enderezar la situación: recibir a Serbia... y visitar Grecia.





