Después de cuatro meses de incertidumbre, el futuro de Mohamed Salah parece estar en el Trabzonspor, donde se une a una lista de grandes talentos que han defendido al conjunto Bordo-Mavililer. El astro egipcio aterriza en la SüperLig turca para lo que podría ser su 'último baile'.
La identidad del club se define por la intensidad con la que su gente respira el fútbol, una atmósfera que varias figuras han experimentado en primera persona. Alexander Sorloth, uno de los primeros en experimentar esta presión, confesó que 'si juegas un buen partido, eres un héroe; si juegas mal, te destrozan. La pasión allí no se parece a nada que haya visto antes. Es una locura absoluta'.
El desembarco de Salah no será un traspaso corriente, ya que cuando se combina la trayectoria legendaria de un jugador asentado en la élite mundial con el fervor de la grada turca, el resultado es un recibimiento colosal. Sin embargo, el egipcio no es la primera figura de dimensión global en unirse al proyecto otomano. Otros nombres de relieve internacional, como Daniel Sturridge, Nicolas Pépé, Marc Bartra, Florent Malouda, Kiki Musampa, Marek Hamsík y André Onana, han defendido al club en el pasado.
La pasión de la afición del Trabzonspor es conocida por ser intensa, y algunos de estos jugadores han experimentado en primera persona la presión de la masa social. Sturridge reveló que 'mi familia y mis amigos se vieron bombardeados a mensajes por parte de los aficionados pidiéndome que viniera. Me hicieron sentir de la familia antes de llegar'. Con la llegada de Salah, la caldera ya está encendida y se espera un recibimiento colosal para el nuevo héroe del club.





