Terminó el verano, aunque en el fútbol el cambio climático es diferente:ahora están el verano Balón de Oro, el otoño Balón de Oro, el invierno Balón de Oro y la primavera Balón de Oro. Lo que era un trofeo, una distinción futbolera, se ha convertido en un disparate universal, un avispero por el que luchan agencias de representación, marcas deportivas, emporios del marketing, presidentes y hasta futbolistas.
"Se juega mejor sin Mbappé..."





