En la enfermería del Barcelona hay cuatro jugadores: De Jong, Roony, Joan García y Christensen. El centrocampista neerlandés es el que lleva más tiempo alejado de los terrenos de juego como consecuencia de una rotura en el ligamento interno de la rodilla. Pero su evolución sigue los prudentes plazos marcados, y la idea con la que trabaja el club es que se pueda sumar al equipo tras el parón.
El centrocampista azulgrana se lesionó el pasado verano, durante el Mundial. Como él mismo explicó hace unas semanas. "Alguien cayó sobre mí en un entrenamiento. Me hice pruebas y salió que había un pequeño problema en la rodilla, y me dijeron que podía seguir jugando, que tendría algo de dolor, pero que podía continuar jugando. Me aseguraron que no podía ir a peor. Pero luego me hice otra prueba y mostró que la lesión era ahora más grave que cuando me hice la hice en Estados Unidos. Fue muy duro porque no me lo esperaba. Estoy muy jodido", comentó Frenkie de Jong.
El internacional neerlandés, de 29 años, apostó por seguir un tratamiento conservador, a pesar de que en el Barcelona había voces que le recomendaban pasar por el quirófano. Pero De Jong optó por no hacerlo, y Flick y el Barça lo aceptaron y apoyaron.
Su recuperación es lenta, pero, por el momento, su evolución se ajusta a los plazos marcados. La idea es que vaya incrementando estos días las cargas, como comenzar a tocar balón en algunas sesiones, para que tras el parón pueda sumarse al trabajo con el grupo. No tiene, no obstante, aún una fecha marcada para su regreso.
En la entidad van con mucha cautela con la recuperación de De Jong. Pese a que sus sensaciones son positivas y se van cumpliendo los plazos, estos son bastantes prudentes por el miedo a un recaída o a dar un paso atrás...
Su incorporación al grupo será, así mismo, muy progresiva. Lleva muchos meses sin ritmo de competición. Además, su encaje en el equipo será complicado a causa de la gran competencia. Uno de los capitanes culés rivaliza con Pedri, Rodri, Bernal, Gavi...




