Joao Pinheiro, el árbitro portugués que dirigió el duelo de cuartos de final entre Argentina y Suiza en el Mundial, ha explicado en una entrevista concedida a Canal 11 las acciones polémicas que marcaron el encuentro. Una de ellas fue la expulsión de Embolo por doble amarilla, que según Pinheiro, se produjo después de que el equipo arbitral interpretara inicialmente que el jugador había cometido una infracción merecedora de amonestación.
Sin embargo, tras la revisión de la jugada, se determinó que no existió falta y que el rival había simulado el contacto. Pinheiro destacó que, al ser la segunda amarilla, la decisión terminó en expulsión, aunque si hubiese sido la primera, la decisión habría sido la misma. El árbitro valoró positivamente los cambios introducidos por la FIFA para corregir este tipo de acciones.
El partido también estuvo marcado por una discusión entre Pinheiro y Lionel Messi, quien pidió al árbitro que le hablara correctamente y que no le faltara al respeto. Pinheiro restó importancia al episodio y aseguró que no fue una situación excepcional, ya que los capitanes suelen hablar con los árbitros y las nuevas reglas permiten ese diálogo.
Pinheiro considera que el nombre de Messi amplificó un intercambio habitual sobre el terreno de juego y cree que estos diálogos pueden ayudar a controlar los partidos sin recurrir constantemente a las tarjetas. Finalmente, el colegiado recordó con emoción su participación en la Copa del Mundo y agradeció el respaldo del presidente de la Federación Portuguesa, Pedro Proença.




