Iván Gil ha regresado al Eibar y lo ha hecho con la intención de aprovechar al máximo su segunda oportunidad en el club. La lesión que sufrió en su anterior etapa le impidió tener continuidad, pero lo que vio durante esos meses le gustó tanto que decidió apostar por volver este verano. 'La decisión era sencilla porque conocía lo que es Eibar y el club, que es muy sencillo, muy familiar y además conocía a muchos de los compañeros. Sabía que iba a estar a gusto y quería competir aquí', explicó en su presentación.
Gil se ha mostrado alucinado con las instalaciones de Areitio, el nuevo centro de trabajo del Eibar. 'Me ha sorprendido todo. Desde el parking hasta el último metro cuadrado. Las instalaciones son increíbles. Muchos clubes de Primera no tienen esa Ciudad Deportiva y ayudan a mejorar la calidad del trabajo en el día a día'. El ex de Las Palmas quiere quitarse la espina que se le quedó clavada en su primera etapa como azulgrana y está dispuesto a trabajar para ser uno más y aportar su granito de arena.
El mediapunta tiene claro lo que puede ofrecer y qué objetivos persigue. 'Vengo con mis objetivos personales de ayudar a mejorar al equipo en todo lo que pueda. Me considero un jugador con buen golpeo, con ese último pase y me encantaría aportar eso'. Recuperar la versión que maravilló a todo Segunda cuando militaba en el Andorra es uno de los grandes objetivos del jugador y del propio Jokin Aranbarri. 'Antes de venir aquí tuve una charla con él en la que me dijo que fuera diferencial en esa zona, que volviera a ser el jugador que fui en el Andorra, aportar juego y último pase al equipo'.
A pesar de tener objetivos ambiciosos, Gil es consciente de la complejidad del campeonato y prefiere mantener los pies en el suelo. 'No se hablan de objetivos. Hay que ser ambiciosos, pero es un campeonato muy complicado y el principal objetivo es competir cada semana'. Con esta actitud, el catalán busca encontrar su lugar en el equipo y ayudar al Eibar a tener una buena temporada.





