La portuguesa Gondomar (2019 y 2021) y la húngara Debrecen (2023) son las ciudades en las que la Selección femenina ha plasmado con letras de oro su superioridad en el Viejo Continente. Y en las fotos de las tres celebraciones siempre aparece, entre otras, Irene Samper Bilbao (Zaragoza, 24 de abril de 1998). Irene es una de las grandes referentes del fútbol sala femenino que, a las órdenes de Clàudia Pons inicia el camino a la conquista de la cuarta Eurocopa con la primera escala en la 'Elite' Round de Lasko (Eslovenia) en la que a España esperan Francia (hoy, 16:30); Italia (mañana, 16:30) y Eslovenia (sábado 17:30), en pos de una plaza para la Eurocopa de 2027.
Pregunta. En el camino al Europeo se van a encontrar a Francia, Italia y Eslovenia, ¿qué le sugieren? ¿Partidos cerrados, imagino?
Respuesta. Es un poco engañoso. Nuestro grupo no es nada fácil. Haber ganado tres Europeos no nos hace ser favoritas. Realmente, el pasado, pasado está. Sabemos que van a ser partidos complicados. Probablemente más el de Italia y el de Francia al ser los dos primeros. Y bueno sabemos que tenemos que salir, no al 100, sino al 200 por ciento.
P. Ante Francia jugaron en la ‘Elite Round’ hacia el Mundial en Besançon.
R. También las vimos jugar contra Portugal, a la que, a pesar de marcarles varios goles, les costó. Ya le digo: es una selección que poquito a poco va mejorando y eso es algo que tenemos que tener en cuenta.
P. 98 partidos con la Selección, ¿se siente más presión al estar cerca de un número tan importante como 100?
R. Es una responsabilidad muy grande porque no es fácil permanecer durante tanto tiempo en la Selección. Para mí, es un sueño hecho realidad y, me siento muy agradecida por haber podido cumplir todo esto que he ido cumpliendo en estos años.
P. En noviembre se cumple una década de su debut con España, ¿qué le diría ahora a esa Irene Samper de 18 años?
R. Que nunca deje de soñar y que no se ponga límites porque con trabajo y ambición, todo se puede llegar a conseguir, pero siempre con los pies en el suelo.
P. Esos 10 años le permiten haber participado de cosas muy bonitas e importantes, ¿es una responsabilidad añadida?
R. Cuando te pones la camiseta de la Selección, ya sientes esa responsabilidad, ya sea el partido 1, el 15 o el 100. Sí, mucha responsabilidad, pero también muchas ganas.
P. Está viviendo una nueva concentración, ¿la de la Selección femenina es otra familia?
R. Sí, muchas veces hablamos de que pasamos más tiempo juntas que con nuestras familias, pero el alto rendimiento es así. Para llevarlo mejor, tenemos que estar muy unidas y esa es una de las claves de haber conseguido tantos éxitos.
P. Estamos en época de reivindicaciones, ¿cómo está el fútbol sala al respecto?
R. Sí que es verdad que vamos mejorando, pero queda todavía un camino muy largo. Yo no sé si esta generación que estamos ahora vamos a verlo, ojalá que sí. Creo que todavía hay muchas facetas a mejorar, a nivel, de clubes de profesionalidad, de visibilidad también diría. Creo que falta un puntito más.
P. Al formar parte de la élite, ¿se sienten obligadas a liderar ese tipo de reivindicaciones?
R. Sí, efectivamente. Nosotras al final, luchamos por nosotras, por las que vienen, y por las que estuvieron. Obviamente estamos en muchísima mejor situación que estuvieron las que jugaron antes al fútbol sala. Es cierto que todavía queda un camino muy largo, pero tenemos esa responsabilidad de dejar un futuro mejor para las nuevas generaciones.
P. Sus palabras denotan un gran compromiso.
R. El fútbol sala ha sido mi gran pasión desde muy pequeñita. En el colegio, casi todos mis mejores amigos eran chicos, y estábamos en el patio siempre jugando al fútbol, o en su caso al fútbol sala. Probé el fútbol, no me gustó. Probé otros deportes, jugué al baloncesto, tenis, pero he de decir que era horrible. Lo que mejor se me dio era el fútbol sala y dije, aquí me quedé.
P. Con la exigencia técnica que requiere.
R. Mucha, y eso es algo que yo echo en falta mucho, a nivel de colegios, de fútbol de calle. Se está perdiendo mucho. Cuando juegas tanto en la calle, ese desparpajo que sacas, también el jugar con chicos, ayuda bastante e hizo que para mí la elección del fútbol sala fuera sencilla.
P. Imagino que como zaragozana estará contenta de que los dos equipos de la ciudad estén en Primera, tanto en chicos como en chicas.
R. Muchísimo. De hecho me vi casi todos los partidos de ambos y casi me da un infarto con los dos. Qué alegría.
P. Jugadora del Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca, imagino que su objetivo será la liga.
R. Parece que se le está negando a Mellilla, pero hemos tenido un cambio de entrenador, ahora tenemos entrenadora. Estamos muy contentas, está planteando una metodología muy diferente. Y sí que es verdad que el objetivo es conseguir el mayor número de títulos posible. Paso a paso, y si puede ser la liga, mejor, porque eso es algo que se nos ha quedado atascado.
P. Sus compañeras de equipo le quitaron el Mundial y sus compañeras de selección, la Liga.
R. La más perjudicada soy yo. Es algo que nos gustaría ganar con ese club porque es algo que no se ha conseguido. Tenemos Supercopa, Copa del Rey, ganamos la Liga regular, pero queda la Liga.
P. Ha subido el nivel de la Liga.
R. Eso es algo muy positivo y cada vez va a ser más difícil. Diría que cada título va a ser muy importante porque el nivel ha subido increíblemente.





