El São Paulo fue protagonista de un episodio insólito en Bolivia, ajeno a lo deportivo. El autobús contratado por el club para su estancia en el país durante el partido de octavos de final de la Copa Sudamericana fue interceptado por la policía boliviana con 86,5 kilos de marihuana ocultos en su interior.
El vehículo, que llevaba el escudo y los colores del conjunto brasileño, fue detenido en un control policial en la zona cocalera de Cochabamba. La Unidad Móvil Policial para Áreas Rurales (UMOPAR) localizó la droga distribuida en cuatro bolsas con alrededor de 65 paquetes rectangulares de marihuana.
Tres personas vinculadas al transporte del vehículo fueron detenidas por las autoridades bolivianas para continuar con las investigaciones. Afortunadamente, el episodio no afectó directamente al plantel brasileño, ya que los jugadores nunca llegaron a subir a ese autobús ni tuvieron contacto con las personas implicadas.
La empresa contratada por el club, Buses Cosmos, proporcionó otra unidad para completar los traslados sin más contratiempos y atribuyó la responsabilidad a los conductores del vehículo. El incidente se produjo en pleno despliegue logístico del cuerpo técnico dirigido por Dorival Júnior, quien había diseñado una estrategia para minimizar el impacto de la altitud de La Paz de cara al partido.





