Se acabó la primera ventana de selecciones de la temporada 2026-27. Era la primera del nuevo calendario, el que comprime el espacio de los equipos nacionales en solo dos bloques en el segundo semestre del año, el de septiembre/octubre y el de noviembre.
Para ajustar el calendario, la FIFA decidió que en dos semanas se jugaran cuatro partidos. Cuando se aprobó, pasó desapercibido. Al llegar, las críticas de seleccionadores y jugadores han llegado desde casi todas las selecciones. "No es lo más adecuado para la salud de los jugadores", clamó De la Fuente antes de arrancar. Un lamento al que se han sumado Klopp, Tuchel, Bilic, Santi Denia... y todos los jugadores a los que se ha cuestionado sobre el tema.
Las lesiones se han sucedido. Los seleccionadores han debido afrontar la cuadratura del círculo para encajar el cuidado de los jugadores con la obligación de ganar. Todo ello con el dibujo al fondo del regreso de los campeonatos ligueros, con futbolistas regresando a sus clubes dos días antes de volver a jugar y con la Champions latiendo la próxima semana.
Ante ese escenario,aprobado por la FIFA hasta que acabe 2030, la UEFA acaba la ventana satisfecha por el crecimiento de la Nations League pero muy inquieta ante la acumulación de voces que denuncian que los cuatro partidos en once días son un peligro para los jugadores y la competición.
Por ello, desde Nyon se contactará con todas sus selecciones para conocer sus sensaciones, los informes derivados de estas dos semanas de concentración muy cercanas a lo que fue el Mundial más largo de la historia. Es la FIFA la que marca los calendarios anuales y no es sencillo afrontar una modificación que afecta a muchos aspectos. Pero lo que es evidente es que la duda se ha instalado en los despachos ante lo vivido.





